sábado, 16 de noviembre de 2019

1702
Joseph González Texada
Y el
castillo de Valdeosera

Año 634

En el año 1702, veía la luz una obra impresa intitulada: Historia de Santo Domingo de La Calzada, Abrahan de La Rioja, editada Con Privilegio. En Madrid: Por la Viuda de Melchor Álvarez. Año de 1702. Compuesta por el Doctor Joseph González Texada, Colegial Mayor, que fue de Santa Cruz de Valladolid, natural de Gallinero de Cameros (La Rioja).

Portada

El volumen consta de 412 páginas numeradas -aparte otras varias sin numerar que contienen: ‘Aprobación del R.P. Fr. Matheo de Anguiano, Predicador, y varias vezes Guardián, y Secretario de la Provincia de Castilla de Menores Capuchinos’, Censura, Licencia, Corrector, Tasas, Prólogo y, al final, Elenco.
El Doctor Bernardo de Portilla, Colegial del Mayor de Cuenca de la Universidad de Salamanca, y Canónigo de la Santa Iglesia de Toledo, Primada de las Españas, que realiza la Censura dice:
Noticiamos el Autor de las circunstancias todas de aquella milagrosa batalla de Clavijo en la Rioja, en que fue General Don Sancho Texada, su glorioso ascendiente, Señor de los Cameros, y rama ilustrísima de los primeros Condes de Castilla, descendientes de el Santo Rey Mártir San Hermenegildo, y de el Cathólico Rey Recaredo, y Fundador con sus treze valerosos hijos de la Ínclita Orden Militar de Santiago, y de el nobilísimo Solar de Valdeosera en los Cameros, a quien, y a sus nobilísimos hijos, y Diviseros les vienen con grande propiedad aquellas palabras de el Éxodo, cap. I. ver. 22. (Edificavit eis domus) y expone con elegancia Cornelio Alapide, eodem, cap. num. 21. fol. 344. in (Pentateucum: Idest dedit eis prolem, T  progeniem, numerosam, divetem, honoratam, insignem, logervam, T  diuturnam, T  cuncta, quae maxime nobilitant proles.) Y otra letra: (Dedit domum, Regiam, praecipuam, T  etiem domum primam, Sacerdotalem). Que visto al presente lo noble de el Solar, y lo glorioso de sus hijos, assí por la línea Sacerdotal, como por la secular línea, parece que este Elogio de la Casa de Jacob se dixo por el nobilísimo Solar de Valdosera.
(Libro Tercero). Por los años de seiscientos y noventa y tres, era ya Obispo de Calahorra Félix, y como tal se halló en el Concilio diez y seis de Toledo, que se celebró en dicho año, y firma: (Conc. Tol. 16. Félix Calagurritan ae Ecclesiae confirmat.) -Félix, Obispo de la Iglesia de Calahorra confirma-.
Un Obispo llamado San Félix en tiempo de la pérdida de España por los Moros, se retiró a la falda de una eminencia, que tiene por nombre Nido el Cuervo en la Montaña de los Cameros, cerca de la villa de Hornillos, y del Nobilísimo Solar de Hijosdalgo Valdosera, del qual referiremos adelante su santa vida, y muerte, que fue en dicho monte...; ...porque el mismo hecho de retirarse a Nido el Cuervo en los Cameros, y aver vivido, y muerto allí, y ser venerado, y honrado como Santo por los habitadores de aquella sierra, se sigue con certeza, que aquellas Montañas no se hallavan posseídas de Moros; pues sus vezinos le veneraron en vida, le sepultaron en su muerte, y le dieron después de ella culto de Santo,...
Una de las Ciudades, que debaxo quedó de el poder Morisco, fue la de Calahorra, de quien se hallava Obispo San Félix, el qual viendo arruinada su Iglesia, profanado todo lo Sagrado, y esclavos infelices a sus amados Subditos, determinó dexarla por no ser objeto ignominioso de tan sacrílego atropellamiento, y ausentarse a la Sierra de los Cameros, parte muy principal de su Obispado, en libertad, y en possesión de su Christiano Culto. Al áspero monte se conduxo de Nido el Cuervo, entre las Cameranas, Villas de Onillos, y Valdosera,...
En el año de seiscientos y quinze de Christo, determinó el Cathólico, valeroso, y muy erudito Rey Sisebuto, conquistar a los Rucones, oy Riojanos, que seguían a los Romanos, desde que ganaron este País las Armas de Roma. Embió un Exército grande, y por su Capitán General a Suintila su yerno, y logró el sujetarlos a su Corona, (Bass. Chron. ann. 616. D. Isid. Hispal. lib. 5. Etym. c. vit. vide sup. lib. I. cap. 16. S. 3.) como refieren Basseo, y San Isidoro. En el año de seiscientos y diez y nueve, cuentan esta guerra (Sand. Hist. Episep. fol. 3. & apud cum Isidor Pacen. Marian. Hist. Hispan. tom. I. fol. 248.) Sandoval, Isidoro, y Mariana, y unos y otros tienen razón, porque fueron dos las Conquistas, por averse buelto a sublevar los Riojanos, o Rucones después de la primera. Los Cántabros, Beros, vezinos de los Rucones, mal hallados con los romanos, se entregaron a Sisebuto, y en su nombre a Suentila, quien se mostró con ellos tan humano, y agradable, que dexó en su País muchos, muy amigos; y especialmente al Señor de estos el Conde Gonçalo. Murió el Rey Sisebuto en el año seiscientos y veinte y uno, y coronose Suintila, Rey de los Godos. En el año seiscientos y treinta y uno, le quitó la Corona Sisenando tyranamente, con ayuda de algunos Godos mal contentos, y de Tropas de Francia; y como al caido le desprecian todos, y a favor del Soberano, que manda se disponen todas las cosas, los Padres de el Concilio quarto (Conc. Tolet. 4.) de Toledo, que se juntó a disposición de Sisenando en el año de seiscientos y treinta y quatro, declararon por descomulgados, y condenaron a perdimiento de sus bienes, y a destierro al Rey, despojado Suintila, a la Reyna Theodora, y a sus hijos, que lo eran Rechimiro, Cindasuinto, y Sancha, y a Geila su hermano, con su muger, y sus hijos. Murieron luego en Toledo Suintila, y Rechimiro, y se juzga, que también la Reyna, Cindasuinto, y Sancha su hermana, se retiraron a los Cántabros Beros, oy Cameros, confiando, que el Conde Gonçalo, Señor de aquella Montaña, los ampararía por la grande amistad que tuvo con Suintila su padre. Hízolo así Gonçalo, como tan grande Príncipe. Dioles para vivir la jurisdicción de Valdesera, de quien hablaremos en el capítulo siguiente, y entre él y los Príncipes, hermanos, fabricaron un Castillo con el mismo nombre en dicho año seiscientos y treinta y quatro (como dizen el Chronicón a nombre de Auberto Hispalense, y el Maestro Argaez: “Aub. in Chron. an. 634. & Arga. anno 634. in Valledosera, in monte Iubelda, construitum ast Castrum magnum.”) para vivienda, y defensa de los dos Príncipes, y en la Iglesia, que también labraron junto a él, pusieron una piedra con el siguiente Epitaphio, que oy se conserva, y lo declara todo bien descifrado.
Para inteligencia de este rótulo, o inscripción antigua, es de notar. Lo primero, que en los tales se ponían, (y aún se usa) muchas vezes letras, que llaman preñadas, porque en sí contienen letras repetidas, formándose de sus rasgos, o repitiéndose. Lo segundo, que es el estilo poner después de cada una de las dicciones para distinguirlas un punto, no a la parte de abaxo en el renglón, como se haze quando es fin cláusula de sentido perfecto, sino más arriba en medio, y quando los caracteres contienen dos dicciones, se pone el punto sobre la letra, donde están los rasgos que forman las letras, que en ella se contienen. Lo tercero, que en esta inscripción ay siete puntos en la forma que hemos dicho, seis entre las letras, y uno sobre la primera del segundo renglón, con que hay siete dicciones, y hazen dos las últimas letras del primer renglón, y las primeras del segundo, y estas es preciso que consten de de letras preñadas, que digan algo, porque de otra suerte nada dicen, como verá qualquiera, que las registre. Las letras últimas del primer renglón, después del primer punto, que son S V I, tienen en la V. un rasguillo, que la haze ser también N, y dizen: Suin. En la letra siguiente, que es la primera del segundo renglón, se descubren una T. una I. una L.  y una A. que junto con lo antecedente, dizen: Suintila; y siendo cierto, que es parte de dos dicciones, en ella se halla una S. y repitiéndose la T. y la A. juntas con la Tor siguiente, dizen: Stator, y todo el Epitaphio junto, dize:

Epitafio escrito año 634
Ante Suintila, Stator antiquae,
Serranie, anno quinto dezimo.

Y en Idioma Español: Antes de esta fábrica Suintila fue el Júpiter de la antigua Serranía, en el año quinze. Llamaron los Romanos Stator a Júpiter, Dios falso de la Gentilidad, como refiere Calepino, (Ambr. Calep. verb. Stator, & Iúpiter.) y dize, que es Stator, que fue renombre de Iupiter, es lo mismo que ayudador, y favorecedor, y Stator ministro cuydadoso. Suintila lo tuvo todo, cuando se le entregaron los Cántabros Beros; pues como tan gran grande Capitán, supo servir al Rey Sisebuto, y favorecer benigno a los Cántabros Beros, a quienes llama el Epitaphio: Serranos, y al País Serranía, como siempre se nombraron, y oy se llama: La Sierra de los Cameros. Fue quien dispuso la obra el Conde Gonçalo, y mandó labrar el Epitaphio, assí para cortejar a Cindasuinto, y Sancha, como para congratular a sus Cántabros Beros, que amaron mucho a Suintila, y como militó Gonçalo mucho tiempo en los Exércitos Romanos, y aprendió su política, y estilos, se dispuso con letras Romanas, y a la usança de Roma, y su latina lengua. Casó algunos años después con la referida Sancha, de quien tuvo por hijos al Conde Don Tello Gonçález, de quien ya hemos hablado, y a Gundesínda, que heredó el Señorío de los Cántabros Beros, por aver muerto sin hijos D. Tello su hermano, y casó, como refieren algunos Autores, con el Duque D. Fruela, hijo de Pedro, Duque de Cantabria, y hermano del Rey Don Alonso el Primero, o con su hijo Sancho.
Sale bien lo que dize el Epitaphio, escrito año de seiscientos y treinta y quatro, que Suintila en el año quinze antecedente, fue favorecedor de la antigua Serranía, porque la referida guerra en los Rucones la ponen los Autores referidos (Pell. Anal. fol. 216.) por este año, poco más , o menos, con que biene bien con ella. Y si se dixesse, que no hizo más conquista que una en los Rucones, y que fue por los años de seiscientos y diez y nueve, también se verifica el Epitaphio, leyéndolo así, como se puede: Quinze años antes de esta fábrica, Suintila fue Iupiter de la antigua Serranía. Porque desde el año seiscientos y diez y nueve, en que se pone aquella expedición hasta el de seiscientos y treinta y quatro, en que se fabricó dicho Castillo de Valdosera, van quince años. Lo primero es más cierto. He puesto de mala gana estas Genealogías, y pondré otras en el capitulo siguiente, porque desdizen de Historia Eclesiástica, y pueden ser indicio de ambición; pero por esta causa ha sido, y será con la mayor brevedad, y en quanto dizen alguna conducencia a esta Historia, por ser cosas memorables de el Obispado, dexando para otro Tratado su relación larga, pruebas, y autoridades, que las ay de todo muy clásicas.
Nombró Don Ramiro por Capitán General, dize Fray Athanasio de Lobera, a un nobilísimo Cavallero, y gran Soldado Gallego, llamado Ossorio, tronco de los Excelentíssimos Marqueses de Astorga, y por Maestre de Campo General a Don Sancho Fernández de Texada, Señor de los Cameros, Castellano en el Valle de Vielso, y deudo muy cercano del Rey Ramiro..., Iban en el Exército Cathólico treze valientes Campeones, hijos del General Don Sancho Texada, que con otros Cavalleros, y muchos Vassallos, avían baxado de la Sierra de los Cameros, donde tenían su antiquísima Casa, llamada Texada, que hizieron en este día maravillosas proezas, dándoles el Rey los puestos, y cargos de más importancia, como el Obispo Sandoval que cuenta esta batalla; bien, que sin razón la avía negado, refiere diziendo. Muchos de los naturales, que pudieron acudir a socorrer al Rey Don Ramiro, vinieron con sus Pendones, y se juntaron en el campo del Rey, dándoles el Rey como a valientes Cavalleros, que sabían los passos de la tierra, los cargos de más importancia del Exército. Y prosigue: Digo esto a favor de la común opinión, y tradición muy antigua de la batalla de Clavijo, y de algunos Cavalleros, E hijos-Dalgo, que pretenden algunas preeminencias por las hazañas, que hizieron en ella. Son los de Valdosera, de que hablaremos luego.
Partió D. Ramiro a Calahorra, dexando a D. Sancho Texada su Maestre de Campo General por Castellano de Iubera, Viguera, y Clavijo, y por Capitan General de aquella Frontera, y a sus treze hijos por Capitanes de las Compañías de Cameranos, que para su guarda, y defensa, quedaron. (Blasón antiguo de Valdosera en su Archivo conservado, Lob. Grand. de León, 2. part. cap 9. fol 206).
Considerando el General Don Sancho Texada, sus hijos, y los otros Cavalleros, que en guarda quedaron de aquellos Castillos, y entrada de los Cameros, que Santiago apareció con Cruz roxa en el pecho, y en el Manto, empezaron a imitarle, trayéndolas en la misma forma, de donde tomó principio la Ínclita Orden de Cavallería de Santiago..., Afírmalo el Rey Don Alonso el Sabio, Dézimo de el nombre, que en so Chrónica General, dize: E en tiempo de este Rey Don Ramiro (habla de Don Ramiro Primero) se començó la Orden de Santiago, e allí ovieron mala ventura los Alaraves. Mossén Diego Valera, que escrivió en el año mil quatrocientos y ochenta y uno, dize lo mismo. Confirman esta opinión los establecimientos de esta Orden, hechos por el Presidente, y Oydores del Consejo de las Ordenes, capítulo primero en el año mil quinientos y quince. Pruébalo una relación, que se halla en el antiguo libro del Solar de Valdosera, en esta forma: Aviéndose hallado los Señores, que al tiempo de la dicha batalla de Clavijo avía en dicho Solar, en la dicha batalla, y por averse aparecido el dicho Apóstol Santiago con una Cruz colorada, dieron en usar estos Cavalleros en las cavalgadas, que hazían contra los Moros, y haziendo junta de Cruzados para dicho fin, guardando en ella el modo de gobierno de su Solar, dieron principio a la Orden de Cavallería de Santiago, que está oy tan ilustrada. Ya hablaremos en el siguiente párrapho de este Solar de Valdosera, advirtiendo ahora, que como veremos este nobilíssimo Solar, entre las armas que le dio el Rey Don Ramiro, y tomaron Don Sancho, y sus hijos sus Fundadores, tiene treze Hábitos de Santiago, y treze Conchas por orla, los Hábitos por aver sido Cavalleros de esta Orden, y las Conchas por ser la insignia de Santiago..., Bolvió Don Ramiro con su vencedor Exército de passo para León. Halló a estos nobilísimos Cavalleros con las Cruzes al pecho, y el ánimo Santo de fundar Orden de Cavallería, y aprobándolo, dispuso la fundación:
En qué Iglesia (dize D. Mauro Castellá Ferrer, Autor muy clásico, 1567-1612) Ciudad, Villa, o Aldea, començase primero esta Cofradía, no sabemos de cierto, ni donde en sus primeros tiempos hizieron sus Conventos, capítulos, Iuntas, y elecciones. En la Ciudad de Logroño, dos leguas de Clavijo, se tiene por tradición desde los mayores, que en la Iglesia de Santiago, que fundó el Rey Don Ramiro después de la batalla de Clavijo dizen se fundó, y en ella está desde entonces una Cofradía de Santiago de los nobles de aquella tierra. Tengo por cierto se harían entrambas fundaciones juntamente por el fervor que suele engendrar un milagro, como el de Clavijo. Y de esto huvo más que ahora en los tiempos antiguos. Otros dizen se començó en la Hermita misma, que se fundó entonces en el Lugar, adonde habló Santiago al Rey, y que después se pasó a Clavijo. Otros, que en el Monasterio de San Prudencio de Monte Laturce. Otros que en Iubera. En cualquiera de estas pudo ser; pues la Comarca de Viguera, Clavijo, y Logroño, toda es una, y están a dos leguas, y menos unos de otros.
Y la Nobleza, y Señores de Valdosera, que está junto a Iubera, tienen tan vivas las memorias de la batalla de Clavijo, y que descienden de Capitanes, que en ella se hallaron, que se puede tener por cierto, todo lo que en este particular ha conservado la tradicción. Pues hasta en la elección de Alcalde Mayor de Valdosera. Fiscal, Alguazil, y Diputados, que hazen cada año entre sí, y de los mismos Señores, (que no lo puede ser otra persona) la hazen día de San Phelipe, y Santiago, primero de Mayo, con gran solemnidad, y ceremonias, por aver dado en este mes el Apóstol Santiago, y el Rey Don Ramiro la batalla de Clavijo al Enemigo, rompiéndole en ella, como consta de el Privilegio, otorgado a veinte y cinco de Mayo. Tengo por muy cierto, aora fuesse la fundación de Santiago en Iubera, aora en Logroño, que aquellos Cavalleros, de quienes descienden estas Familias, Señores de Valdosera, y otros de este contorno, que tanto ha honrado, y ilustrado la tradicción, fueron de los primeros de la Orden de Santiago, junto con los que firmaron el Privilegio de el voto de el Santo Apóstol referido, que se hallaron en la batalla, y fueron testigos de el milagro, y hazañas de nuestro Patrón Santiago”.
Y es prueba muy verosímil, como dize el antiquíssimo libro de Valdosera ya citado, de todo lo referido, que desde entonces es la Orden de Santiago, los Dignidades, Duperiores de la Orden, son el Gran Maestre, y Treze, llamados Trezes por aver sido los primeros Fundadores el General Don Sancho, y sus treze hijos.
Avía hecho labrar el General Don Sancho treze casas para sus treze hijos en Valdosera, donde tenía el Castillo, como se ha dicho, estavan sus treze hijos poco antes de la batalla de Clavijo, y por mandato de su padre, y el Rey Don Ramiro, avían baxado a incorporarse con el Exército Cathólico. Y queriendo el Rey Premiar su valor, y dexar su nobleza perpetuada, declaró a aquel Solar, y sus treze casas por divisas Solariegas de Hidalguía de sangre, dándolas Blasón, y Armas en quatro quarteles, divididos por una Cruz Cántabra, que avía sido su primer divisa. En lo primero, superior quarto, dos Castillos de oro, y en las Torres de el Omenage, Vanderas blancas, con Cruces encarnadas, campo verde. En el segundo superior, treze Estrellas de oro, alrededor de dos medias Lunas de plata, en campo azul. En el primero inferior, un Osso atado a un Robre con cadena de plata, en campo verde, la mitad inferior, y blanco la mitad superior. En el segundo cuartel inferior, un León roxo rapante con Corona, y uñas de oro en campo blanco: alrededor de estos quatro quarteles, por primera orla, treze conchas de color de azero en campos de oro, entreveradas con treze Hábitos de Santiago en campos blancos, y por segunda orla alrededor treze Vanderas azules, o Pendones Moriscos con madias Lunas, y entre ellas este rótulo: (Eccl.44.v.4.) Laudemus viros gloriosos, T  parentes nostros, in generatione sua. Por cymera, o tymbre, un coronel de oro, y sobre él un León rapante, corona, y uás de oro, y este rótulo, que sale de su boca: (Epist.S.Iacob.cap.I.V.II.) Beatificamus eos, qui sustinuerunt. Cada uno de los treze hijos tomó para sí una de las treze Casas, y el Castillo quedó para sus Iuntas, que las hazen sus deszendientes en el día de San Phelipe, y Santiago, primero de Mayo, porque se dio en este mes la batalla de Clavijo, y en ellas eligen de los hijos de el Solar Alcalde Mayor, Diputado General, Fiscal General, Alcaldes Ordinarios, Alguazil Mayor, y otros Oficiales. Confirmóle también el Rey Don Ramiro a Don Sancho, el Señorío de los Cameros para sí, y para sus descendientes, y le dio una Villa en el Valle de Vielso, de cuyo Castillo era Don Sancho Castellano, y se llamó Texada de el nombre de este General, quien se la dio a un Convento Benedictino, que fundó en ella, con la advocación de San Pedro, el qual es oy Priorato de el gran Convento de Oña. (Lob.Grand.de León, 2.part.cap.19.) Dióle (dize Lobera, hablando de todo esto) título de General, como hasta allí huviesse sido sólo Maestre de Campo General, y las Alcaydías de Clavijo, y Viguera, que eran llave, y fuerça principal de aquella tierra (que Viguera era en aquel tiempo Ciudad) y le dio un lugar en tierra de León, y unos montes, llamados en aquel tiempo los Montes Cardines, que por el nombre de su dueño se llamaron después los Montes de Texada, (?) y le dio escudo de Armas, y Blasón.

Refiere los nombres de estos treze hijos de Don Sancho un papel muy antiguo, que se conserva en el Archivo de los Señores de Sojuela, hablando del Rey Don Ramiro Primero, y de los dichos hijos, y su padre: Le fueron (dize) de tanta ayuda a sus huestes, e bataillas en el defendimiento de nuestras tierras, faciendo muro de la luenga espesura de la Sierra de los Camberos, e más en particular su Cambero Viejo, que nunca perdiera con la ayuda de sus hijos, Ramiro, García, Sancho, Fernando, Diego, Gonçalvo, Ximeno, Enego, Martín, Rodrigo, Lope, Evan, Tc. Al Rey Don Ramiro llama este Author en el lugar referido, tío del General Don Sancho; ya lo veremos en el párrafo siguiente. Otros ponen el nombre de Gómez en lugar de Evan. Es congetura muy probable, de que fueron estos sus nombres, el ver, que en este nobilísimo Solar han sido los apellidos de Lugares, que fundaron, o en que vivieron, o por hazañas que executaron, y assí hay en este Solar (de Valdosera) los siguientes: Medrano, Heredia, Guerrero, Moral, Nestares, Pinillos, Alvelda, Bovadilla, Marín, Beltrán, Santa María, Sicilia, Bucesta, Cençano, Terroba, Yécora, Xalón, Ortega, Malo, Cambero, Lobera, Belilla, Murillo, Malón, Saz, Illera, y otros, que unos los conservan con los patronímicos, y otros los usan solos, unos junto con el apellido de Texada, otros no han usado este apellido, y algunos dexado el patronímico, siguen solamente el de Texada, como la Excelentíssima Señora Doña Michaela Texada, Duquesa de Náxera, y sus padres, y abuelos, y el Ilustríssimo Señor Don Diego Texada, Arçobispo que fue de Burgos, y otros. Tuvo estos hijos el General Don Sancho en su muger Doña Muña de Gundimárez, o Guzmán, hija de la elevadísima Casa de Guzmán en León, suelo de tantos Señores Grandes de España. Dízenlo el Blasón, y libros antiguos de Valdosera, y muchos Escritores: y fue sepultada en la Iglesia de San Martín de Alvelda, como Señora de esta Villa, y todos los Cameros. Don Sancho se juzga lo fue en la Iglesia de el referida Convento de San Pedro de Texada en el Valle de Vielso, Montaña de Burgos, donde fue Castellano, como Don Fernando Negro, Conde de la Bureva su tío, o abuelo materno.

Sello de Joseph González Texada


Lobera en el lugar ya citado, dize, que el apellido patronímico de el General Don Sancho fue Sáinz, es único en este sentir, y se engañó, porque consta de dicho Blasón, y libros antiguos de Valdosera, y de doctrina de Don Diego Medrano, que adiccionó estos libros, como de ellos consta, de Miguel de Salinas, Ioan Pérez de Valenzuela, Don Miguel de Salinas, Don Alonso Ramón, y el manuescripto de los Señores de Valdosera, y linage de Xalón, que fue su apellido Fernández, porque como veremos, fue hijo de Don Fernando Díez, Conde de Castilla. El apellido de Texada le vino de el suçesso siguiente. El Rey Don Alonso el Casto, segundo de el nombre, acometió con su Exército a otro de Moros muy numeroso, que estava campado cerca del Valle referido de Vielso, contra los Cathólicos. Acompañávale Sancho Fernández, Cabo muy principal del Cathólico Exército, y acometiéndose las dos opuestas hazes, y peleando con el mayor valor D. Sancho, se le quebró el hierro de la lanza, y tomando en las manos el asta (que era de Texo, Arbol muy hermoso, y de que ay muchos, assí en el Valle de Vielso, donde Don Sancho era Castellano, como en la Sierra de los Camberos, donde tenía su principal Casa, y Señorío) mató, y hirió tantos Moros con ella, dando en ellos tan fuertes golpes, que admirado el Rey, dixo: Las texadas que da Sancho! y de aí se llamaron Texada, y tomaron su Casa Solariega de los Camberos, y Villa que fundó en el Castillo del Valle de Vielso, este lustroso apellido, que se conserva en sus descendientes.
Han logrado los hijos de Valdosera muchas Executorias de Hidalguía de sangre, litigadas en las Reales Chancillerías, y Consejos de Castilla, Navarra, y Aragón. Los Señores Reyes de España han honrado mucho a este gran Solar de los más antiguos de sus Dominios. El señor Rey Don Carlos Segundo nuestro señor, que goza de Dios (así lo esperamos) atendiendo a que quando algunos hijos del Solar litigan, se piden por la Sala de Hijosdalgo los libros originarios, en que se asientan los Señores Diviseros de él, y se escriven las Iuntas, y que llevándose a la Sala por los diligencieros, y por los interessados, avía conocido peligro, de que se maleassen, entrerenglonándose alguno que no fuesse hijodel Solar (quien también lo propuso a su Magestad) mandó, que la Sala de Hijosdalgo de Valladolid, por medio, y asistençia de uno de ella hiziesse sacar un tanto auténtico de los dos libros, viejo y nuevo de dicho Solar, y le mandasen poner en el Archivo de dicha Sala de Hijosdalgo. La Cedula Real es como se sigue: Don Carlos, Tc. Aviendo dicho que ha tenido noticia de que por la Sala de Hijosdalgo se mandan llevar los libros en que se asientan los Diviseros, Hijosdalgo del Solar de Valdosera, y (la casa) Texada, quando alguno litiga Hidalguía en que puede aver inconveniente; prosigue: Mandamos, que ahora, ni de aquí adelante, no despachéis, ni consintáis, ni déis lugar a que por essa dicha nuestra Audiencia, ni por la Sala de Hijosdalgo, ni en otra forma se despachen las dichas cartas, ni provisiones, ni saquéis, ni hagáis sacar, los dichos dos libros, ni otros papeles, originales de el dicho Archivo de el dicho Noble Solar, y Villa de Valdosera. Antes en caso que convenga a nuestro servicio, tener razón de los dichos libros en esa nuestra dicha Audiencia, y Sala de Hijosdalgo, los hagáis compulsar, y que se compulsen, y la copia de ellos se traiga a essa dicha nuestra Audiencia, adonde esté autorizada de Escrivano Público, sin sacar, ni consentir, ni dar lugar se saquen los originales de el dicho Archivo para el dicho efecto, ni otro alguno. Y otro sí mandamos, que siempre que se litigare por algún descendiente de el dicho Solar en essa dicha nuestra Audiencia, y Sala de Hijosdalgo de ella, compulsada la partida, y assiento de el tal litigante, baste, sin que se haga lo susodicho en otra manera, Tc. Prosigue el Real Decreto: Y aviéndose visto por los de el nuestro Consejo para la execución de esta nuestra Cédula, por auto de doze de este presente mes de Agosto, fue acordado, que para efecto de hazer dicha compulsa, la cometiéssemos a vos Don Claudio Santos de San Pedro, Alcalde de Hijosdalgo de la dicha nuestra Audiencia, y Chancillería, que reside en la Ciudad de Valladolid, por la qual os mandamos, Tc. Su fecha fue a treze de Agosto de el año de mil seiscientos y ochenta y nueve. Está firmada de dicho Señor Rey, passada por la Sala de Gobierno, y firmada por el Excelentísimo señor Conde de Oropesa, Presidente de Castilla, y por los señores Don Alonso Marquez, Don Ioseph de San Clemente, Don Iuan de Santelices, y Don Iuan Lucas Cortés, Consejeros de Castilla. Y en su execución, Don Claudio Santos de San Pedro fue a Valdosera, y con asistencia de el Alcalde Mayor del Solar, y otros Cavalleros, Oficiales de él, por ante Escrivano, se sacó la copia de los dos libros, y de los Privilegios, elecciones, y otros papeles, y autorizada, y firmada la copia de todo, la llevó a la Sala de Hijosdalgo de Valladolid, donde está archivada. Fue Real favor, que no se le aya logrado alguno de los muchos Solares de España.
Murió el General Don Sancho por los años de ochocientos y cinquenta, heredó el Señorío de los Cameros Ximeno Sáenz Texada su hijo mayor, y de este Fortún Ximénez su hijo, Ochoa Fortún su nieto, Fortún Ochoa, u Ocoiz, que todo es uno, su viznieto, Ximeno Fortún Ochoa su tercero nieto, que de la Infanta Doña Mencía su muger, hija del Rey Don García Sánchez de Navarra, y Náxera, quinto de el nombre, tuvo por hijo a Íñigo Ximénez, por nieto a Don Ximeno Íñiguez (de quien descienden muchos de los grandes Señores de España) por viznieto a Don Diego Ximénez, por tercer nieto a Don Ruy Díez, por quarto nieto a Don Simón Ruiz, Señores todos, unos después de otros de los Cameros. Mandó el Rey Don Alonso el Sabio, Dézimo del nombre, injustamente quitar la vida a Don Simón, y privando a sus hijos de este grande Estado, le dio al Príncipe Don Iayme su hijo, de quien lo heredó su hermano el Rey Don Sancho, que le dio al Infante Don Pedro su hijo. Pero Doña María, muger del Rey Don Fernando el Quarto de Castilla, le mandó restituir a Don Iuan Ximénez de Haro, hijo de dicho Don Simón, de quien dize Mariana, (Marian. Hist. de Esp. tom.27. lib.16. cap.13. fol.9.) le mandó quitar la vida el Rey Don Alonso Onze de Castilla, porque se le opuso con sus parientes los de la gran Casa de Lara, y añade: Y aunque le confiscó los bienes, dio el Estado de los Cameros a sus hermanos, de Don Ioan, Don Álvaro, y Don Alonso, porque no pareciesse el Señorío, y el nombre de esta ilustríssima Casa. Don Ioan Alonso de Haro, hijo de el dicho Don Alonso, heredó este Estado, y muriendo sin hijos, le posseyeron Don Álvaro Díez de Haro, y Don Alonso Tellez de Haro, que no tuvieron hijos varones, y el Rey Don Pedro de Castilla le dio a Don Pedro López de Haro, Maestre de Calatrava, y cercano deudo de Don Álvaro. Pero hecho por el mismo tiempo dueño de los Dominios del Rey Don Pedro su hermano, y homicida, el Rey Don Enrique Segundo, le dio a Don Ioan Ramírez de Arellano, su gran servidor, prevaleciendo esta elección a la que avía hecho el Rey Don Pedro: Y aunque Doña Urraca, y Doña Inés, hijas de el dicho Don Álvaro Díez, se opusieron, litigandolo, huvieron de hazer composición en otras haziendas con Don Ioan Ramírez de Arellano, en cuya nobilíssima sucessión permanece, que es la de los Condes de Aguilar, siendo por el título de los Cameros Grandes de España, como todos sus antecessores fueron Ricos-Hombres, que fue lo mismo, unos de Castilla, y otros de navarra, según la Corona, que seguian los Cameros. Todo lo dicho consta de muchos Autores, que cita, y refiere el Memorial impresso, que dio la gran Casa de Arellano, para que se le declarasse, como se hizo, su Grandeza por la Señora de los Cameros.
De Ximeno Fortún Ochoa, y la Infanta Doña Mencía, referidos en el número antecedente, los quales vivieron en la Ciudad de Berkara de los Cameros, oy Biguera, fueron también hijos Pedro Ximénez, y Pedro Fortúnez de Berkara. Este segundo tomó el mismo apellido del padre, no el de Ximénez, como se estilava, `por distinguirse de su hermano, que era mayor que él, y se llamó de Berkara, por aver nacido en esta Ciudad, y fue apellido de sus sucessores, y descendientes, mudándose la K, en G, con que se apellidaron Vergaras. De quien unos Cavalleros, hijos, o nietos de Pedro Fortúnez de Berkara, por los años de mil ciento y onze, fueron a vivir al lugar de Arcinoa, en la Provincia nobilísima de Guipúzcoa, de quien dize Garibay: (Gariv.Comp.Hist.lib.13.capit.10) Fue el Rey Don Alonso a la Ciudad de Sevilla, donde el lunes treinta de el mes de Iulio de este mismo año del Nacimiento de mil ducientos y sesenta y ocho, Era de M.CCC.VI. deseando ampliar a sus Pueblos, y edificar otros, y reedificar algunos, siendo cosa propia en su Real condición por su Privilegio, dado a los vezinos, y moradores de San Pedro de Acinoa, Lugar de la Provincia de Guipúzcoa, puesta con la Ribera de el Río Deva, dándole el título de Villa, la llamó Vergara, como consta del instrumento original, que tiene la Villa, con data, mes, y año referidos. La qual obra corrió por los Cavalleros Vergaras, y a contemplación suya, se puso su apellido a esta Villa. Por los años de mil quatrocientos, un Cavallero de este apellido, llamado Miguel Sáenz de Vergara, Olariaga, hijo de las Casas Solariegas de Olariaga, Gaviria, y Arizábal, y natural de la Villa de Vergara, vino a la Villa de Torrecilla de los Cameros, como todo consta por executoria de su Hidalguía, que litigó. Casó con María Gonçález Texada, hermana de Antonio Gonçález Texada, natural, y vezino de la Villa de Gallinero de Cameros, de quienes descienden los Vergaras, de Torrecilla, de Cameros, de Campo Brin, y Baños, de Ríotuvía.
El hijo segundo de el General Don Sancho, llamado Martín (o según algunas memorias Gonçalo) hizo su Casa en la Villa de Pinillos de los Cameros, que fue, y es Casa Solariega de Hidalguía de sangre, y de cinco hijos que tuvo, que fueron Martín, Gonçalo, Rodrigo, Diego, y Sancho, quedaron estos cinco apellidos, Martínez, Gonçález, Ruiz, Díez, y Sáenz, que son los que se conservan en este nobilísimo Solar. Son sus armas un escudo en dos mitades, en la primera un castillo de oro, y a los lados de él, dos Calderas, negras por fuera, y por dentro de oro, con sierpes en las assas, por las quales se llama, la Casa de las Calderas, divisa de los Ricos-hombres, de Pendón, y Caldera, como lo fue el Fundador de este antiguo Solar, y nombre, que le dan los libros de Blasones, y linages nobles de estos Reynos, que están en poder de los Reyes de Armas de ellos, como en tiempo de el Señor Rey Don Phelipe, Tercero de el nombre, y por su mandado lo declaró, y testificó Diego de Urbina Rey de Armas de Castilla, en cinco de Noviembre de el año de Christo de mil seiscientos y cinquenta y ocho, por decreto de la Real Chancillería de Valladolid, que se conserva original en el Archivo de este Solar. La otra mitad de el escudo tiene un Osso, atado con cadena a un pino, este por alusión al nombre de Pinillos, que es la Villa donde está el Solar, y el Osso, por ser hijo de Valdosera su Fundador. También han usado, y más frequentemente de un Lobo atravessado al tronco de pino, por aver casado el dueño con hija del Señor de Vizcaya, que ponía por Armas Lobo.
García, hijo también del General Don Sancho, hizo su Casa cerca de la Villa de Xalón de Cameros, que hoy se llama el Palacio con jurisdicción temporal, y espiritual. Góçanle los de el apellido Ortega, Texada, naturales de la Villa de Axamel de Cameros, que son también Diviseros de Valdosera, y de García, decienden los de Xalón, y García de Xalón, los García de Zanocero, y los Fernández de Medrano, Señores de la Villa de Sojuela en Rioja.
Otro hijo de el General Don Sancho militó en Aragón mucho tiempo. Bolvió a la Villa de Iubera, donde tenía su casa, pidiendo le diessen la parte de su herencia, que se la avían ocupado algunos deudos, diziendo no debía heredar por averse ausentado. Litigólo, y salió la sentencia en su favor con estas palabras: Hereda, con que le apellidaron assí, y fue apellido de sus sucessores. Desólos en Iubera, y nobilíssimos Cavalleros, de quienes descienden Don Iuan de Heredia Texada, Alcalde de Iubera, y su hijo Don Iuan Manuel de Heredia Texada, Secretario de la Inquisición de Logroño, Diviseros de Valdosera. Que el apellido Hereda, se dijo Heredia con poca corrupción. Bolvióse a Aragón a proseguir su exercicio militar este Cavallero, hijo de Don Sancho, y allí dexó sucessión, y el apellido de Heredia, que es de lo primero de Aragón en todo género de lustre.
Sancho otro hijo de el General Don Sancho, vivió en el Lugar de las Loberas, que oy es Aldea de la Villa de Iubera, distante dos leguas de Valdosera, y le llamaron: Sancho de Lobera. Este Sancho Sáenz de Lobera acompañó al Rey Don Ramiro, Primero de el nombre, y le sirvió en la guerra que tuvo con los Normandos, que desembarcaron en Galicia, y la infestaron; pero fueron vencidos. Casó con una Señora descendiente del Rey Suevo Theodomiro, muy Cathólico, de quien tuvo hijos con el apellido de Lobera, que unos pararon en la Rioja, de quienes vienen los Loberas de ella, otros en Galicia, de quienes descienden los Loberas, Señores de la nobilísima Casa de la Sierra, y entre estos hijos uno Theodomiro, que como se dirá, fue Obispo de Calahorra. Fue sepultado Sancho Sáenz de Lobera en la Santa Iglesia de Santiago de Galicia, como consta del Epitaphio de su sepulcro, que se pondrá abaxo.
Fray Athanasio de Lobera (Lober.Grandezas de Lon,fol.212.&III.) dando a los Cavalleros Loberas de Galicia origen Real de Cayo Carpo, y su muger Claudia Luparia, Régulos de Galicia, de quienes ya se ha hecho mención, (Supr.lib.3.C.I.$.2.II.6.) dize, que los treze Fundadores de Valdosera no fueron hijos de el General Don Sancho, sino compañeros, y que el uno de ellos fue un Cavallero Lobera de Galicia, descendiente de los referidos Régulos, Cayo Carpo, y Claudia Lupa, o Luparia. No trae Fray Athanasio apoyo de este sentir, ni lo ha dicho algún otro, a lo menos yo no lo he encontrado. Pero que parece huvo en Galicia Cavalleros de el apellido de Lobera antes de la batalla de Clavijo, con que pudo venir alguno de ellos con el Rey Don Ramiro a Clavijo, y ser compañero después de ella de el Solar de Valdosera, se puede esforçar con doctrina de Gil Gonçález Dávila, (Gil Gonç. Dav. Thear de Santiag. fol. Gand. Nobil. de Gal. fol. 137) y lo haze el Maestro Gandara. Dize, pues, Gil Gonçález, que en la Santa Iglesia de Santiago se halla un sepulcro con el Epitaphio siguiente:  In hoc tamulo iacet Rodericus / Sancij Lobera, / Frater Theodomiri Episcopi, / Miles Adephonsi, Regis, / Era D.CCC.XL.
En este túmulo descansa Rodrigo Sáenz de Lobera, hermano del Obispo Theodomiro, y soldado del Rey Don Alonso. En la Era ochocientos y quarenta.” Que es año de Christo ochocientos y dos, y aviendo sido la batalla de Clavijo, según la más cierta opinión, y ya la más seguida, en el año ochocientos y quarenta y quatro, se sigue, que antes de esta milagrosa batalla, huvo en Galicia Loberas ilustres, que no son los de aquel Reyno descendientes de Sancho Sáenz de Lobera, hijo del General Don Sancho, y que a lo menos el Cavallero Lobera, que parece vino con el Rey Don Ramiro, no era hijo del General D. Sancho, sino compañero, y se haze más creible, que los treze Fundadores de Valdosera Fuesen dicho General, este Cavallero Lobera, y otros compañeros en la referida batalla, y no hijos del General Don Sancho, quedando en Galicia la tradición en los nobilísimos Loberas de averse hallado un ascendiente suyo en dicha batalla, y aver sido en aquella ocasión fundador de Valdosera.
Esto no obstante, juzgamos por cierto lo que dexamos dicho en el número primero antecedente, y que los Fundadores de Valdosera, como se ha dicho, fueron hijos, no compañeros de el General Don Sancho. Y empezando por esto último; no admite duda, que los Fundadores de Valdosera fueron hijos, no compañeros de el General Don Sancho. Lo primero assí lo afirman los papeles antiquíssimos de aquel Solar, ay muchos Autores que lo dizen, y sólo ha estampado lo contrario Fray Athanasio de Lobera. Lo segundo, y al parecer concluyente, porque D. Sancho Texada era Señor de los Cameros antes de la batalla de Clavijo.
Era dueño de el Castillo que estava en Valdosera, como descendiente del Conde Gonçalo, y la Condesa Doña Sancha, Señores que fueron de los Cameros, avía servido al Rey Don Ramiro con el mayor valor en la batalla que se acabava  ganar a los Moros en Clavijosí, y por sus hijos, y en ella fue Generaly sus hijos Capitanes. Era deudo muy cercano de el Rey Don Ramiro como nieto de un primo hermano de el Rey, como se dirá luego; pues en qué discurso cabe, que inmediatamente diesse el Rey aquel Solar a doze, ni parientes, ni acaso conocidos, ni amigos de Don Sancho, partiendo lo que era suyo a muchos? No se manifiesta claramente, que si lo hiciera, fuera agraviar a Don Sancho, en lugar de premiarle? Más. Dar un Solar a tantos de diferentes líneas en la sangre de diferentes tierras en la naturaleza, no era dexarles un Seminario de pleytos? Más. Un Cavallero Gallego, que se bolvió luego a su Patria, y en ella tuvo su habitación, y su muerte, y dexó su noble sucessión, para que avía de fundar Solar de Hidalguía en la Rioja? No es más verosímil, que los treze fuesen hijos de aquel gran General, y que a sus casas, que acabavan de fundar en Valdosera se hiziesse la merced de que fuessen Solariegas, en premio de lo que avían servido a Dios, y a su Rey en la batalla? Ninguno lo podrá negar, y cualquiera desapasionado dirá, que esto es lo más verosímil, quando no huviera prueba tan segura, y tan grande probabilidad, a lo menos, de que los Loberas de Galicia descienden de Sancho Sáenz de Lobera, hijo del General Don Sancho, que aún el mismo nombre de la Casa de la Sierra, de quien son Señores los Loberas de Galicia, como dice Gandara, manifiesta esta verdad, porque los Cameros se han llamado siempre, y aún se llaman, La Sierra, y siendo la Casa de la Sierra en Galicia propia de los Loberas, naturalmente se viene a los ojos de la consideración, que Sancho Sáenz Texada, hijo de el General Don Sancho, hallándose militando en Galicia, la fundó para su hijo Sancho Sáenz de Lobera, que tomó el apellido de Lobera, porque vivió en el lugar de Lobera. Y los Loberas de Aragón, de quien habla Gandara, ya avan ido desde Galicia a Aragón, ya desde la Rioja, que nos parece más probable, deben reconocer en Valdosera su origen.
Resta dar satisfacción al Epitaphio, que arriba pusimos, conservado en la Santa Iglesia de Santiago. Para lo qual es de advertir, que Gil Gonçález, que es quien lo trae (Gandara le refiere de doctrina de Gil Gonçález) en el folio primero de su Teatro de la Santa Iglesia de Santiago, dize expréssamente, que aquella Santa Iglesia se fundó el año ochocientos y treinta y cinco, después de averse hallado el Sagrado Cuerpo del Apóstol Santiago, que el que más lo adelanta, pone su descubrimiento en el año ochocientos y treinta y uno, o uno antes, y muchos Autores lo ponen en el dicho año ochocientos y treinta y cinco. Consta sin la menor duda, que antes que se descubriesse por aquella milagrosa Estrella el Santo Cuerpo de el Apóstol, no avía en aquel sitio más que una montaraz selva, sin Iglesia, ni otra cosa, que el Sepulcro de el Santo Apóstol, advertídamente escondido por sus Discípulos, y tan ignorado de todos, que en muchísimos años no se avía sabido de él, ni aún de el Santo Apóstol avía quedado noticia en España. Luego en el año ochocientos y dos, que es la Era ochocientos y quarenta que dize Gil Gonçález, no avía Iglesia en el sitio de la Iglesia de Santiago; pues cómo podrá estar allí el entierro de Sancho Sáenz de Lobera?. Ni su inscripción puede ser del dicho año. Se la darían mal copiada, o si la vió, estaría gastado el número antes de la L. que dize es X. con que pone el de quarenta, que esto significa la L. con X. antes, y no pudiendo ser esto, como se ha probado, es cierto, que este número era C. que dize ciento, porque en los guarismos Castellanos,antes de la L. que es cinquenta, no se ponen sino C. que es ciento, o X. que es diez, no otro algún número, como no sea M. que es mil, o D. que es quinientos, las quales no pueden venir a este Epitaphio, y no pudiendo ser X. la que antecede a la L. como se ha visto, es preciso que sea C. que junta con las tres antecedentes, y con la D. hazen la época de novecientos y cinquenta, que es año de Christo novecientos y doze, en que pudo morir Sancho Sáenz de Lobera, nieto del General Don Sancho Texada. Gil Gonçález, o quien le copió el Epitaphio, halló en él, Rey Don Alonso, y Obispo Theodomiro, y como por los años de ochocientos y dos Reynava en Asturias Don Alonso el Casto, y era Obispo de Iria Theodomiro, sin reparar en que no avía Iglesia de Santiago en este año, pasó a poner en él este entierro, y con el mismo sentir corrió Gandara, por autoridad de Gil Gonçález, como manifiesta. No advirtieron, que en el año novecientos y doze, era Rey de Asturias, y Galicia, Don Alonso el Tercero, que empezó a Reynar en el año de Christo ochocientos y sesenta y dos, y murió azia los años de novecientos y doze; porque aunque por los años novecientos y diez se alzó con el Reyno de Oviedo, León, y Galicia, su hijo Don García, por fuerza, y contra la voluntad de su padre (pagólo Reynando sólos tres años, y muriendo sin sucessión) pero Don Alonso conservó el nombre de Rey, como lo era en la verdad, y assí pudo calendarse con su nombre aquel Epitaphio, y con verdad fundada en su justicia, y de él se refiere, que por los años de novecientos y onze, o algo más, hizo guerra con beneplácito de su hijo Don García a los Moros, y fue en Romería a Santiago. (Marian.Hist.de Españ.tom.I.cap.19.fol.353.) El Obispo Theodomiro, hermano de Sancho López de Lobera, que se refiere en aquel Sepulcro lo era de Calahorra, como se dirá. No el de Iria, que avía muerto años antes, y arían relación de él por hermano de el difunto Sancho, y porque se hallava azia las partes de Oviedo, y Galicia, por estar Calahorra en poder de Moros, como se sabe de otros Obispos. Por todo lo qual parece, que los Cavalleros Loberas de la Rioja, los de Galicia, y los que ay en Aragón, son todos descendientes del General Don Sancho Texada.
Ni necesitó Fray Athanasio de Lobera de darles otro origen, para que tuvieran ascendencia Real, ni para que fuessen sus ascendientes Cayo Carpo, y Claudia Luparia, como quiere. No para lo primero, porque Don Sancho Fernández Texada, fue hijo de Don Fernando Díez, Conde de Castilla, el qual con el título de Conde de Lantarón, que es en la misma Castilla, se calenda en una escritura, hecha por Doña Elvira, y su hijo Álvaro, de ciertas heredades, que donan al Monasterio de Santa María de Casiera, que entró después en el Real de San Millán de la Cogolla, y está la donación en el libro Gótico, y en el Tumbo de dicho Real Convento. Tráela Sandoval en la Historia de San Millán de la Cogolla, (Sand.Hist.de S.Millán,fol.44.D.Luis Salaz.Hist.de la Casa de Lara tom.1. fol.42. Pellic. Anal.) Pónela por fecha el año novecientos y treze; síguenle, y le citan el Chronista Pellicer, y Don Luis de Salazar y Castro, que dizen fue Don Fernando Conde de Castilla. Según esta épocha no pudo este Don Fernando ser padre de el General Don Sancho Fernández, porque parece vivió cien años después de Don Sancho. Pero es cierto, que Sandoval erró la copia de esta escritura, o se la dieron mal copiada, que es lo más probable, porque hemos visto en su propio original, y pone asssí la data: Era D.CCC.LI. que es ochocientos cinquenta y uno, y año se Christo ochocientos y treze, en el qual viene, que fuesse Don Fernando padre de el General Don Sancho. Siguiendo la cita de Sandoval Pellicer, y Salazar, dizen, que el Conde Don Fernando Díaz fue hijo de el Conde de Castilla Don Diego Porcelos; y en aquel sentir venía bien; pero no fue sino hijo de el Conde de Castilla Don Diego Ruiz, prumero de el nombre, que tuvo este Estado muchos años antes que Don Diego Porcelos. El Conde Don Diego Primero, fue primohermano del Rey Don Ramiro Primero, y fue hijo de Don Rodrigo, Conde de Castilla, primero de el nombre, y de su muger la Duquesa Gundesinda, de quien se habló arriba capítulo quarto, párrapho tercero, número quarto, de quien vimos fue nieta del Rey Suintila Godo. El Conde Don Rodrigo fue hermano de los Reyes Don Aurelio, t Don Bermudo Primero, y de Gonçalo, Fundador de la Casa nobilísima de Lara, dize Salazar (Pellic.ubi. sup.Salaz.ubi sup.fol.40.) (algunos han dicho que Gundesinda no fue muger, sino madre del Conde Don Rodrigo, y nos parece más probable) y fueron los quatro hijos del Duque de Cantabria Don Fruela, hermano de el Rey Don Alonso el Primero, y ambos hijos del Duque de los Cántabros Beros Pedro, que fue hijo del Rey Godo Ervigio, y tercer nieto del Rey Martyr San Hermenegildo. Vea Lobera si aquí encuentra muchas Reales ascendencias.
Ni para que los Cavalleros Loberas de Galicia tengan por tronco a los Regulos Cayo Carpo, y Claudia Luparia, ha de menester más que reconocerlos por descendientes del General Texada, porque la madre de este gran Héroe, y muger del Conde D. Fernando su padre, fue hija, o hermana de Don Fernando, llamado el Negro, Conde de la Bureva, de quien hay muchas noticias en las Historias, y que fue tronco de los grandes Señores Sandovales, Anzures, Sarmientos, y Salvadores. Don Fernando Negro fue hijo del Conde Suando (es lo mismo que Sancho) Menéndez, y de su muger la Condesa Resinverga Chirino. Suando fue hijo de el Conde Menendo Arias, y de la Condesa Ilduara Lucida. Menendo fue hijo del Príncipe Ariamiro, o Argimiro, y nieto de Ariamiro, Rey Cathólico de los Suevos. Y la Condesa Ilduara fue rama ilustrísima de la grande Casa de Ribadeneyra, que logra el título de Marqués de la Vega, la qual desciende por Baronía de Cayo Quirino, hijo se Cayo Carpo, y Claudia Luparia, que es la ascendencia que busca FR. Athanasio al apellido de Lobera, y de que tienen memoria, y relación los Loberas de Galicia. Dízelo todo, citando instrumentos, y Autores el Maestro Gandara. (Gand. Nob. de Galic.126. y 175. y 176.).
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En el inventario de los fondos documentales que poseía el Solar de Valdeosera en el año 1742 (Serie II, Tomo 6), consta la existencia de un original de este libro -hoy en día desaparecido- según un asiento, que dice así:
57.- Y otro libro de Ymprenta con trabillas y botones y está titulado Texada Abram de la Rioja que lo regaló al Solar Dn. Antonio Bentura Sáenz y Heredia y contiene la historia de Santo Domingo de la Calzada y las Cosas memorables de la Probincia de Rioja y Cameros y entre ellas Yncluie las de este Noble y Antiguo Solar y porque entre ellas abla de una piedra que manifiesta su antigüedad pues dicen sus Letras con lo que resulta de la Historia antigua en que asienta que el año de seiscientos y treinta y quatro se fabricó el Castillo de Valdosera y las Letras de esta piedra en Ydioma Castellano dicen así. Antes de esta fábrica, Suintila fue el Júpiter de la Antigua serranía el año de quince.


Estela a la usanza romana
Año 634


La Consejería de Educación, Cultura y Deportes de Logroño realizó, en 1985, una edición facsímil de esta obra en la cual aparecen unos comentarios, previos, de Dn. José Gabriel Moya Valgañón, entre los cuales menciona el Solar de Valdeosera, diciendo:
En el segundo caso hay que tener en cuenta que las informaciones sobre la España prerromana eran lo suficientemente cortas como para que la Crónica General, Florián de Ocampo, Garibay o Mariana acogiesen esas fábulas. Y asuntos como el de la predicación de Santiago o su patrocinio sobre España eran (y siguen siendo) un poco tabú. En menor grado los es asimismo el tema de Valdeosera.
A este propósito, baste recordar como da una copia bastante exacta de la Inscripción romana de Valdeosera -que no volverá a ser publicada hasta los años cincuenta de nuestro siglo (Maldonado Cocat, R. J.: Hidalguías riojanas: El Solar de Valdeosera, Madrid 1949, da simplemente una fotografía. Habrá que esperar, para su publicación científica a J. C. Elorza, M. Lª. Albertos y A. González: Inscripciones romanas en La Rioja, Logroño, 1980)- aunque la interprete de una forma un tanto peregrina, o como cita el sepulcro de San Torcuato o la ermita de Gallinero de Cameros.
El Doctor Don Joseph González Texada rebate con rotundos argumentos, algunas hipótesis que Fray Athanasio de Lobera  incluye en su “Historia de las Grandezas de la Muy Antigua y Insigne Ciudad, y Iglesia de León”.
En primer lugar, explica -y demuestra- (página 336, punto 5) cómo Fray Athanasio en su afán de probar la ascendencia Real de su apellido Lobera, hace galiciano este apellido en base a un error de fecha en una tumba que dice se halla en la Iglesia de Santiago, en Galicia -año 802- cuando fehacientemente consta, que la misma se fundó el año 835.
Don Joseph González Tejada expone a continuación una serie de contundentes razonamientos, hasta llegar a la conclusión de que los Caballeros Loberas de la Rioja, los de Galicia, y los que hay en Aragón, son todos descendientes del General Don Sancho Texada.
En segundo lugar, Don Sancho Texada era Señor de los Cameros antes de la batalla de Clavijo y dueño del Castillo que estaba en Valdeosera, como descendiente del Conde Gonzalo, y la Condesa Doña Sancha, Señores que fueron de los Cameros ¿Cómo puede ser que el Rey Don Ramiro repartiera, lo que ya pertenecía a Don Sancho, entre él y doce más que ni tan siquiera eran parientes? Tal acto sería un agravio más que un premio.
Dice Don Athanasio, en folio 210 vº, haber leído en algunas memorias que los doce caballeros que menciona, fueron hijos del Valiente Alcaide Tejada (en todo el documento no menciona el nombre de este Caballero Tejada), pero él opina que no lo fueron “Porque supuesto que todos los señores tienen armas, y apellidos particulares distintos, del de los Tejadas, es cierto que no son unos”.
Sobre el uso de apellidos distintos en esa época, hay mucho escrito y no es cosa de dar aquí más explicaciones (en España, concretamente no se fijan los apellidos hasta la entrada en vigor de la Ley de Registro Civil, el 1 de enero de 1871). Ocurre, además, que ese dicho “supuesto” se contradice con lo que escribe al folio 206: “...Asistió también en esta batalla, y con officio de capitán, un cavallero, a quien las memorias antiguas llaman Tejada. Aunque como en aquel tiempo no avía apellidos assentados, que llaman Alcuñas, le devieron llamar assí después, por aver tenido señorío, o honor de algún lugar deste apellido
El mismo “supuesto” de llevar los caballeros distintas armas, carece de fundamento y nada se conoce al respecto. Lo que sí se sabe es que el Blasón de Armas del Muy Noble, Antiguo e Ilustre Solar, Señorío y Villa de Valdeosera, se halla registrado en el Libro Becerro (a fojas trescientos cincuenta y tres y siguientes), donde está la Antigüedad de la Nobleza de España y es el mismo que han usado (y usan por derecho), todos los Caballeros Diviseros de dicho Solar de Valdeosera (que no otros). ¿Acaso es imaginable pensar en caballeros del siglo XV, y de distinto linaje, usando un mismo Blasón?
Por supuesto que en la mencionada batalla habría caballeros galicianos..., y asturianos, y leoneses, y etc, pero al igual que el Alférez Ordoño, bien puede suponerse que los capitanes gallegos no perdurasen en esta región y se volvieran a sus tierras.
Ciertamente que tras la Reconquista vino la repoblación de las tierras por gente del norte que, en buena parte, eran descendientes de los cristianos que las abandonaron tiempo atrás, huyendo del dominio islamista, y buscaron refugio en esos agrestes lugares.
En el Camero se mantuvo la primitiva población. No hay constancia de presencia árabe y, entre otras razones para no haber sido invadido, una de ellas puede que sea la dificultad de la caballería africana, para maniobrar en esa abrupta zona. Por otro lado, es lógico que les resultara más atractiva la vega que la montaña, y no mereciera la pena el esfuerzo de dominarla, pudiendo disponer del valle del Ebro.

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