martes, 2 de febrero de 2016

VALDEOSERA
EL SOLAR DE LAS TRECE DIVISAS
Representaciones de su Blasón, publicadas en el libro de este título

Blasón del Solar de Valdeosera

Fg. 005 - Alberite (La Rioja)


Blasón del Solar de Valdeosera

Fg. 006 - Alfaro (La Rioja)


Blasón del Solar de Valdeosera

Fg. 007 - Almarza (La Rioja)


Blasón del Solar de Valdeosera
Fg. 008  Arenzana de Arriba (La Rioja)



domingo, 31 de enero de 2016


La Cruz de la Victoria en La Rioja



En los riscos de Covadonga, don Pelayo creó el pequeño reino que inició la Reconquista. Ramiro II, al fundir en el reino de León el de Asturias, dio fin a la historia particular de este territorio, que en lo sucesivo formó parte de los reinos de León, Castilla o España con el nombre de “Asturias de Oviedo”. En 1388 dio Juan I a su primogénito Enrique el título de “Príncipe de Asturias”, que desde entonces llevaron los futuros reyes de España.
Cuando, en el año 718, el Valí Anbasa envió un contingente de fuerzas para reducir a los cristianos que se habían refugiado en esa zona, es probable que no pensara en una derrota pero, seguramente, no llegó a comprender el significado de la misma.
Para los cristianos esta victoria -que fue considerada milagrosa-, supuso el inicio de una Cruzada pues, encomendándose a Dios y portando la Cruz, entraron en batalla contra los infieles. Fue el comienzo de la Reconquista.
Ciento veintiséis años más tarde (844), tuvo lugar otra batalla –entre las muchas habidas-  pero, esta vez, la confrontación entre moros y cristianos ocurrió en tierras que, actualmente, forman parte de la denominada Comunidad Autónoma de La Rioja. Dicha contienda es conocida como: “La Batalla de Clavijo” .
  Y en La Rioja, existe un lugar llamado -en común lenguaje- “Solar de Valdeosera”, que posee un Blasón cuartelado por la misma cruz que ondea en la Bandera de Asturias. Así pues, dicha cruz establece una interrelación entre estas dos comunidades.



  En el Libro Becerro Quinto de Blasones (Fojas 353 y siguientes) donde está la antigüedad de la Nobleza de España, se lee: “Y así el Rey (Ramiro I de Asturias) le dio a este Cavallero (9), el Blasón y Armas para más gratificación de sus servicios, que es un escudo quarteado, plateado, en quatro quarteles yguales, con una cruz angosta, de oro, que es más ancha a los cavos de los braços, en señal que como religioso Acía.” Es una cruz paté, también conocida como cruz Cántabra, de Pelayo o de la Victoria. La misma que enarbolara Don Pelayo al inicio de la Reconquista y continuaran utilizando los Reyes de Asturias.


Don Manuel Luis Ruiz de Bucesta y Álvarez, Divisero del Solar de Valdeosera (Divisa: “Sancho García”), portando sobre el pecho la Insignia de este Solar, durante la ceremonia de Cruzamiento de nuevos Caballeros y Damas que pasaron a pertenecer al Cuerpo de la Nobleza asturiana, el 21 de octubre de 2006, en la Capilla del Rey Casto de la Catedral de Oviedo. Esta cruz paté es, quizás, el más antiguo símbolo utilizado por los caballeros de Valdeosera.
Fray Atanasio de Lobera en “Grandezas de León” Año 1596, relata:
...los Christianos que no se arrodillaron al ídolo Baal, eligiesen por su Rey, y caudillo al valeroso Príncipe don Pelayo (1)...
...Era este sancto Infante don Pelayo (según el Arçobispo, y el de Tuy) nieto del Rey Chinda Suindo (Chindasvinto) (2), e hijo del Infante Favila (3), a quien el Rey Egyca (Égica) (4) sobrino del Rey Vuanba (Wamba) (5), con prudentísima disimulación avía embiado a Galizia, para que estando allí arrinconado, ni tuviesse occasión, ni braços para tratar de succeder en el Reyno. Embiolo (para dorar mejor su intento) con título de Duque de Cantabria, y capitán general de Vuittiza (Witiza) (6) su hijo, que asistía en Galizia, con título de Rey della...
...Desgracióse Vuitiza con el Duque Favila en tanto grado, que le quitó la vida por sus manos, y desseó, y procuró hazer lo mismo en Pelayo su hijo. Escapose el sancto moço desta cruel persecución, y por dar lugar a que el tiempo, y la fortuna diessen la buelta a la rueda, y juntamente, (o lo principal) por devoción fue en romería a Hierusalem. Quando bolvió della, (hallando a su patria en tan profundo piélago de miseria) se recogió a Asturias, donde se avían retirado muchos christianos...
...Los Christianos, que con él asistían, lo eligieron por su Rey, año del nascimiento del hijo de la Virgen, de setecientos y diez y ocho.
Fray Mateo de Anguiano en su “Compendio Historial de La Rioja”. Año 1704, sitúa a Don Pelayo (como lo hacen algunos autores más) en Cantabria; y la actual provincia de La Rioja dentro de aquella, cuando dice:
...y sus Naturales son y se llaman Riojanos en estos tiempos.
En los siglos antiguos estuvo situada en medio de esta Provincia la celebrada Ciudad de Cantabria, cuyas ruinas, y nombre han quedado junto a Logroño. Dicha Ciudad, fue cabeça de la Nación Cantábrica, como generalmente lo confirman los Autores.
...En el sentir de algunos Autores, no sólo fue Señor de esta Provincia, y su Duque el Rey Don Pelayo, sino también natural de ella...
En la Aprobación dada por el R. P. Fr. Matheo de Anguiano a la obra del Doctor Don Joseph González Texada “Historia de Santo Domingo de La Calzada, Abrahan de La Rioja”, publicada en el año 1702, menciona a numerosos autores que hablan de La Rioja, como son: Ocampo, el Padre Juan de Mariana, el Maestro Fray Felipe de la Gandara, el Maestro Fray Andrés de Salazar etc, y dice:
...Comunmente todos la reconocen por la principal porción de la antigua, y celebrada Cantabria, y encuentran en ella (orillas del Ebro) sobre un pequeño cerro de Logroño, las ruinas de su Metrópoli, que aún conserva el nombre de Cantabria. Aquí la situan San Braulio, Obispo de Zaragoça, en la vida de San Millán de la Cogolla, Florián de Ocampo, Garivay, Mariana, Bivar, Arnaldo Ohyenarto en sus dos Bascuñas, el Padre Joseph Moret en sus Investigaciones de Navarra, el Obispo Sandoval, Fuente en la Conveniencia de las dos Monarquías, Don Fernando Albia de Castro en el Memorial por la Ciudad de Logroño, Poza, Argáiz, y otros muchos...
El mismo González Texada, al proclamar el origen riojano de Santo Domingo de La Calzada, natural de Viloria, situada en los confines de Cantabria (hoy Viloria de Rioja, en la provincia de Burgos), recurre a numerosas fuentes que identifican La Rioja con la antigua Cantabria, así en Libro Primero, Capítulo I, Epígrafe 17, Puntos 6 y 7, se lee:
Los Tomos de Concilios Emilianense, y Albeldense, bien conocidos, y calificados, llaman Cántabros a los Riojanos, al año de 905, en que hablando del Rey Don Sancho Garcés, dicen: “Este mismo cogió a la Cantabria, desde la Ciudad de Náxera, hasta Tudela”.
Garibay, hablando de la aparición de nuestra Señora de Valvanera, dize, que se hizo “a Nuño Oñez, natural de Montenegro, que es en las mismas Montañas de los Montes Idubedas de la dicha Ciudad de Cantabria”. Estas Montañas son los Cameros. Fray Juan de la Puente assienta consiguientemente “que los Cántabros empeçavan desde la Sierra de Soria,” que es desde el Puerto de Piqueras, cogiendo a los Cameros, cuyas faldas llegan hasta cerca de Villoria: con que le viene muy bien el ser Pueblo puesto “en los fines de la Cantabria”.
Otro nexo se puede establecer, por la lápida romana hallada en tierras de Valdeosera, de la cual se tiene noticia documentada de que en el año 1700 estaba empotrada en la iglesia del Solar. Después empotrada y enmarcada en madera, en la pared de la Sala de Juntas de la Casa Solar del Linaje. Se trata de una pieza de pizarra, de 70 centímetros aproximadamente de alto por 28 de ancho, con perfil de figura humana en la parte superior y leyenda incisa.
Don Joseph González Tejada, en su mencionada obra, habla de esta piedra haciendo historia del rey visigodo Suintila (7), personaje mencionado en ella, y su relación con el Conde Gonzalo, Señor de la Montaña de Valdeosera.


Descendía el Conde Gonzalo, por Baronía, de los Duques antiguos de Cantabria, por cuya razón él, y el dicho su hijo, tenían por divisa en el escudo la Cruz Cántabra, que lo fue de los Cántabros, aún antes de el Nacimiento de Christo Nuestro Dios y Señor.
La Condesa Sancha, mujer del Conde Gonzalo, fue hermana del Rey Cindasuinto (Chindasvinto), y ambos hijos del Rey Suintila, y de la Reina Theodora, hija del Rey Sisebuto (8). Y su casamiento se hizo por el suceso siguiente:
En el año de seiscientos y quinze de Christo, determinó el Cathólico, valeroso, y muy erudito Rey Sisebuto (7), conquistar a los Rucones, oy Riojanos, que seguían a los Romanos, desde que ganaron este País las Armas de Roma. Embió un Exército grande, y por su Capitán General a Suintila su yerno, y logró el sujetarlos a su Corona, (Bass. Chron. ann. 616. D. Isid. Hispal. lib. 5. Etym. c. vit. vide sup. lib. I. cap. 16. S. 3.) como refieren Basseo, y San Isidoro. En el año de seiscientos y diez y nueve, cuentan esta guerra (Sand. Hist. Episep. fol. 3. & apud cum Isidor Pacen. Marian. Hist. Hispan. tom. I. fol. 248.) Sandoval, Isidoro, y Mariana, y unos y otros tienen razón, porque fueron dos las Conquistas, por averse buelto a sublevar los Riojanos, o Rucones después de la primera. Los Cántabros, Beros, vezinos de los Rucones, mal hallados con los romanos, se entregaron a Sisebuto, y en su nombre a Suentila, quien se mostró con ellos tan humano, y agradable, que dexó en su País muchos, muy amigos; y especialmente al Señor de estos el Conde Gonçalo.
Murió el Rey Sisebuto en el año seiscientos y veinte y uno, y coronose Suintila, Rey de los Godos. En el año seiscientos y treinta y uno, le quitó la Corona Sisenando tyranamente, con ayuda de algunos Godos mal contentos, y de Tropas de Francia; y como al caido le desprecian todos, y a favor del Soberano, que manda se disponen todas las cosas, los Padres de el Concilio quarto (Conc. Tolet. 4.) de Toledo, que se juntó a disposición de Sisenando en el año de seiscientos y treinta y quatro, declararon por descomulgados, y condenaron a perdimiento de sus bienes, y a destierro al Rey, despojado Suintila, a la Reyna Theodora, y a sus hijos, que lo eran Rechimiro, Cindasuinto, y Sancha, y a Geila su hermano, con su muger, y sus hijos. Murieron luego en Toledo Suintila, y Rechimiro, y se juzga, que también la Reyna.
Cindasuinto, y Sancha su hermana, se retiraron a los Cántabros Beros, oy Cameros, confiando, que el Conde Gonçalo, Señor de aquella Montaña, los ampararía por la grande amistad que tuvo con Suintila su padre. Hízolo así Gonçalo, como tan grande Príncipe. Dioles para vivir la jurisdicción de Valdesera, de quien hablaremos en el capítulo siguiente, y entre él y los Príncipes, hermanos, fabricaron un Castillo con el mismo nombre en dicho año seiscientos y treinta y quatro (como dizen el Chronicón a nombre de Auberto Hispalense, y el Maestro Argaez), (Aub. in.Chron. an. 634. & Arga. anno 634. in Valledosera, in monte Iubelda, construitum ast Castrum magnum.) para vivienda, y defensa de los dos Príncipes.
Y en la Iglesia, que también labraron junto a él, pusieron una piedra con el siguiente Epitaphio, que oy se conserva, y lo declara todo bien descifrado.
Sale bien lo que dice el Epitaphio, escrito año de seiscientos y treinta y quatro, que Suintila en el año de quinze antecedente, fue favorecedor de la antigua Serranía, porque la referida guerra en los Rucones (de donde tomó el ser Conde, cuando llegó hasta la ciudad de Oca), la ponen los autores (Pell.Anal.fol.216) por este año, poco más o menos.

  El profesor Urbano Espinosa, incluye esta estela en su obra “Epigrafía Romana de La Rioja”, y el propio Don Joseph González Tejada, proporciona la información precisa para descifrar el significado de su grafía, y lo traslada a castellano actual.
O
ANTESV
ATORN
ISERANI
ANXV

O
Ante Suintila,
Stator antiquae,
Serraniae,
anno quinto dezimo
O
Antes de esta fábrica
Suintila fue el Júpiter
de la antigua Serranía
en el año quince


Nieto de este “Júpiter de la Serranía”, fue el Conde Don Tello González, sobrino del Rey godo Chindasvinto (hijo de Suintila) con el cual vemos que se mantiene la relación entre el Solar de Valdeosera y la Cruz Cántabra, pues:
 Fueron, el Conde Gonzalo y la Condesa Sancha (Señores de los Cameros), padres del Conde Don Tello González, Señor de los Cameros, y Conde de los Rucones. Por los años de setecientos y diez y ocho, vivía en la Sierra de los Cameros en su antiquísima Casa Solar, fundada por sus ascendientes en los Montes Cardines, defendiendo a sus Cameros, o Cantabros Beros de el furor Morisco.
Consta por instrumentos auténticos, conservados en el Real Archivo de San Millán de la Cogolla las victorias logradas por Don Tello. Dice un Chronicón antiguo (atribuido a Don Alonso Tercero) “Año de la Encarnación de el Señor de 718, el Conde Don Tello en los Montes de la Cogolla, venció a los Moros hasta la Cuidad de Oca”.
En otro libro de pergamino que se intitula “Liber Comicus”, el escritor pone con letras mayúsculas en los principios de los Evangelios, y Epístolas, Efigies curiosamente dibujadas, unas de personas, y de animales brutos otras, y otras de diferentes cosas. Y en el principio de el Evangelio, que empieza: “Prope erae Pascha Iudoerum”, pone una Efigie de un Cavallero mozo, con vestido militar antiguo, espada corta, y ancha, ceñida; en la mano siniestra un escudo redondo, con una Cruz Cántabra por divisa, y en la mano derecha una lança levantada con la punta azia arriba, que sirve de letra J, con que empieza el Evangelio: “Inillo tempore”, y a los pies este rótulo en letra Longovarda, y lengua Latina: “Tello, Conde de los Rucones, en la Era D.C.C.&.VI”, que es el dicho año de Christo setecientos diez y ocho.
Del “Gran Diccionario Enciclopédico Durvan”:
(1) Pelayo.- (m. 737). Noble godo, fundador del reino de Asturias, descendiente de Chindasvinto e hijo de Favila, duque de Cantabria, aunque existen dudas sobre su progenie. La Crónica de Alfonso III le sitúa al servicio de Witiza y Rodrigo. Parece ser que anduvo desterrado desde que Witiza dio muerte a Favila hasta que Rodrigo accedió al trono y posiblemente intervino en la batalla de la Janda (711). Siete años más tarde aparece al frente de los montañeses asturianos, que le eligieron caudillo contra la morisma. En 718 el Valí Anbasa envió un poderoso contingente de fuerzas para reducir a los indómitos cántabros y Pelayo tuvo la suerte o la habilidad de aplastar al enemigo en los riscos de Covadonga. La batalla, atribuida por los propios vencedores a protección divina, no tuvo probablemente las descomunales proporciones que le atribuye la leyenda, pero sí supuso el primer quebranto grave del Islam en España, lo que justifica que sea tomada como iniciación de la Reconquista. Pelayo, elegido rey tras la victoria, estableció su corte en Cangas de Onís, donde reinó hasta su muerte. De su esposa Gaudiosa tuvo a Favila, su sucesor en el trono, y a Ermesinda, que casaría con Alfonso I, hijo de Pedro, duque de Cantabria.
(2) Chindasvinto.- (c. 562-653). Rey visigodo de España, uno de los más notables de su estirpe, cuyo nombre godo era Kindswinth. Fue elegido para ocupar el trono el año 642, cuando ya era un anciano, y se dedicó a pacificar el reino, dominar las facciones disidentes y someter a la inquieta nobleza. Ganó merecida fama de sabio legislador por sus grandes obras. Convocó el VII Concilio de Toledo (16-10-646), asoció a su hijo Recesvinto al gobierno (649), consolidó la tambaleante monarquía visigoda y protegió las artes y las letras del país.
(3) Favila.- (fl. S. VII). Duque de Cantabria, hijo del rey Chindasvinto y padre de don Pelayo. Hermano de: Recesvinto.- (m. 672). Rey visigodo de España, hijo de Chindasvinto y Riciberga. Durante su reinado (a partir de 653) se celebraron los concilios VIII, IX y X de Toledo. En el primero de ellos se derogó la ley que prohibía el matrimonio entre godos y españoles; los otros dos se celebraron en el 655 y 656. Hacia el año 654 promulgó el Liber iudiciurum o Fuero Juzgo. Murió en la aldea de Gérticos (Valladolid).
(4) Égica.- (m. 701). Rey visigodo de España, que sucedió el año 687 a su suegro Ervigio (que había usurpado el trono a Wamba en 680). Su mayor mérito como gobernante radica en la recopilación del Fuero Juzgo, ultimada en el XVII Concilio de Toledo. Para asegurar la continuidad en el trono a su familia, asoció en el reinado a su hijo Witiza, encomendándole el gobierno de Galicia con sede en Tuy.
(5) Wamba.- (m. 688). Rey visigodo de España, nombrado el día 1 de septiembre de 672, a la muerte de su predecesor Recesvinto, en la aldea de Gérticos. Fue obligado con amenazas a tomar la corona, pues se esperaba mucho de sus gestiones. Verdaderamente no defraudó estas esperanzas; comenzó su reinado dominando a los vascones y sofocó la insurrección de los condes Hilderico y Paulo en la Septimia. Como advirtiera que los hombres eran cada vez menos bravos y rehuían las armas, promulgó la ley “De his qui ad bellum non vadunt”, que obligaba a tomar las armas aun a sacerdotes y monjes en caso de guerra defensiva. Murió en Pampliega (Burgos).
(6) Witiza.- (m. 709). Rey visigodo español de la última época (702-709), que asoció a su hijo Agila (II) al trono para asegurarle la sucesión. Muerto Witiza, los nobles eligieron a don Rodrigo, último rey godo de España.
(7) Suintila.- (fl. s. VII). Rey de los visigodos en España durante los años 621-631. A la muerte de Recaredo II, fue elegido rey, siendo duque por el valor que mostró luchando contra los bizantinos. Derrotó a los vascones y les obligó a dar rehenes, que construyeron la nueva ciudad de Oligitum (Olite); posteriormente se volvió contra los bizantinos y les arrebató las posesiones que les quedaban en España. Apoyado en tan resonantes victorias, comenzó a reinar despóticamente, hasta tal punto que Sisenando, apoyado por Dagoberto, rey de los francos, logró destronarle.
(8) Sisebuto.- (m. 621). Rey de los visigodos, elegido a la muerte de Gundemaro (612). Dedicó sus esfuerzos a luchar contra los bizantinos, a los que conquistó la provincia que desde Gibraltar llegaba al río Júcar. Persiguió a los judíos, aunque se bautizaron unos 90.000, guiado de un excesivo celo criticado por san Isidoro. Consérvanse de él varias cartas eruditas y una vida de san Desiderio. Le sucedió su hijo Recaredo II.
(9) Sancho Tejada. Epónimo Caballero del que descienden los diviseros de dicho Solar de Valdeosera; los verdaderos Tejadas, porque tejada es la derivada de teja. La cual, más allá de un simple objeto arquitectónico, es un elemento cargado de simbolismo, principalmente representando “la Casa” (entendida esta como un operador social más que como una construcción). Como entidad protectora del grupo doméstico. La teja es pues signo de propiedad y símbolo de la Casa y sus derechos.
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sábado, 30 de enero de 2016

VALDEOSERA
EL SOLAR DE LAS TRECE DIVISAS
Representaciones de su Blasón, publicadas en el libro de este título

Blasón del Solar de Valdeosera
Fg. 001 - Agoncillo (La Rioja)



Blasón del Solar de Valdeosera

Fg. 002 - Agoncillo (La Rioja)


Blasón del Solar de Valdeosera

Fg. 003 - Ajamil (La Rioja)


Blasón del Solar de Valdeosera

Fg. 004 - Alberite (La Rioja)

















viernes, 29 de enero de 2016

Libro

Portada: Archivo que guarda los Fondos Documentales del:
Muy Noble, Antiguo e Ilustre Solar,
Señorío y Villa de Valdeosera

sábado, 26 de diciembre de 2015


BLASÓN DE ARMAS
del
Noble y Antiguo Solar y Villa de Valdeosera
Sacado del Libro del Becerro donde está la
Antigüedad de la Nobleza de España
(Libro quinto de blasones, foja 353 y siguientes)
por
Don Domingo Gerónimo de Mata
Rey de Armas de Su Majestad

Don Felipe IV

Madrid 1636
(Archivo de Valdeosera.- Serie I, Libro 4)

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Yo Domingo Geronimo de Mata Criado del Rey Nuestro Señor Don Felipe Quarto de este Nombre y su Rey de Armas =
En cumplimiento de un Auto del Señor Licenciado Fernando de Salazar Belasco Teniente de Correxidor de esta Villa de Madrid y de el Poder y Petición que con él se me entregó para que en virtud de todo ello, dé la Certificación, que por ellos se pide, cuyo tenor del dicho Auto Petición y Poder es como se sigue:
Juan Bautista Sáenz Navarrete en nombre de la Casa y Solar de Valdosera y de los Cavalleros Hijos dalgo della y en virtud de su Poder. Digo que a su Derecho, y al mío combiene que Domingo Gerónimo de Mata, Rey de Armas de su Magestad, en cuyo poder están los Libros de la Nobleza de España, me dé Certificación en forma de las Armas y Blasones de los Solares y Casas de Baldosera, con relación de todos los fundamentos que dieron principio a los Blasones, Nombres y Apellidos de la dicha Casa. Refiriendo todas las comprovaciones y testimonios que cerca de lo suso dicho huviere en sus libros y la Autoridad que dellos tiene, a Vmd. pido y suplico probea su Auto para que el suso dicho, dé la dicha Certificación en la forma referida y acostumbrada, sobre que pido Justicia y para ello Etta. =
Y que la dicha Certificación sea con insersión del dicho Poder de que hago presentación = Juan Bautista Sáenz Navarrete =
Que Domingo Gerónimo de Mata, Rey de Armas del Rey Nuestro Señor Don Felipe Quarto de este Nombre, que Dios guarde, dé a Juan Bautista Sáenz Navarrete, el Testimonio que pide en publica forma, en el qual ponga e inserte el Poder que en la Petición se haze mención, y baya con la demás solemnidad que se requiere para el efeto que lo pide y lo cumpla con este Auto que ponga y la Petición  por caveza, a que interpone su Autoridad Judicial.
Y lo firmó y proveyó ansí el Señor Licenciado Fernando de Salazar Velasco, Teniente de Corexidor desta Villa de Madrid por su Magestad,  en la dicha Villa de Madrid a veinte y dos de febrero de mil y seiscientos y treinta y seis años =
El Licenciado Salazar, ente mí Matheo Sanz de Ugarte=
En la Villa de Valdosera y Antiguo Solar della, a veinte y nueve días del mes de setiembre de mil y seiscientos y treinta y cinco años, ante mí, el Escrivano y testigos, parescieron Pressentes estando juntos en su Junta General, como lo tienen de uso y costumbre en cada un año de se juntar día de San Miguel de setienbre, los Cavalleros Hijos dalgo Señores y Diviseros desta dicha Villa y Solar, para tratar y conferir las cosas tocantes al servicio de Dios nuestro Señor y bien desta Noble Villa y Solar, estando especial y nombradamente su Merced, del Señor Gerónimo de Vidaurreta Tejada, Familiar del Santo Oficio de la Inquisición de la Ciudad de Logroño y su Partido, Regidor Insiculado de la Ciudad de Calahorra y Alcalde Mayor desta dicha Villa y Solar, y Pedro Sáenz de Arriva, Alcalde Hordinario de la dicha Villa; Juan de Ambeno, Procurador Fiscal; Blas González, Teheniente de Diputado Mayor; Juan Pinillos, Notario del Santo Oficio; Juan Sáenz, mayor; Juan Sáenz, menor; Juan Íñiguez; Prudencio González; Pedro Fernández; Juan Sáenz, hijo de Pedro Sáenz y Francisco Sáenz; todos Señores y Diviseros del dicho Solar y otros muchos señores que por su proligidad no ban aquí insertos; siendo los nombrados la mayor parte de los que al pressente se allan Juntos, de que yo el Escrivano hago fee, y por los demás ausentes, por quien prestaron caución de Rato Grato Judicatum Solvendo, para que estarán y pasarán por todo lo que en virtud deste Poder se hiciere, y otorgaron y conocieron, por esta Carta y dixeron que en la forma que mexor pueden y a lugar de Derecho, davan y otorgavan todo su Poder Cumplido según que de Derecho se requiere y es necesario, al Señor Juan Bautista Sáenz Navarrete, del Consejo del Rey nuestro Señor, y su Secretario en el de la Sal, uno de los Señores Cavalleros Hijos dalgo Señores y Diviseros deste dicho Solar, para que en nombre del y de los dichos Señores, pueda parecer y parezca ante qualesquier Justicias, de su Magestad y ante Domingo Gerónimo de Mata, Rey de Armas, y de otra qualquier persona en cuyo poder estuviere el Libro del Becerro donde está la Antigüedad de la Nobleza de España, y sacar y pedir que se saque las Armas y Antiguedad, Origen y Nobleza deste Ilustre Solar; y sacado con la Autoridad y requisitos necesarios, se sirva de remitirle a la dicha Junta General que se ará para el día Primero de Mayo del año que biene de seiscientos y treinta y seis, para le poner en el Archivo que este Solar tiene con los demás Papeles que ay en él, porque así combiene al Derecho del dicho Solar y Diviseros del =
Y en razón de lo suso dicho y cada cosa y parte dello, pueda hacer todos los Autos, Pedimentos Requerimientos, Protestaciones, Apelaciones y Suplicaciones necesarias; oir Sentencias, Autos Interlocutorios y Definitivos. Consintiendo los que fueren en favor y apelar de los en contrario, seguir las tales Apelaciones y Suplicaciones y generalmente se le da este dicho Poder para todos los Pleytos y Causas Civiles y Criminales que se le ofrecieren a este dicho Solar y Señores del, demandando y defendiendo como en otra qualquiera manera que sea o ser pueda, con clausola de lo sostituir en uno, dos o más Procuradores y los revocar y poner otros de nuevo y con todas sus incidencias, dependencias merxencias anexidades y conexidades, y con libre y general administración y relebación en forma y de tal manera le dan este dicho Poder al dicho Señor Secretario, y a los por él sostituydos que por falta del no dejen de hacer todo quanto se ofreciere, a esta dicha Villa y Antiguo de Solar de Valdosera, aunque  aquí no se declare especial narrativa porque quieren que todo quanto en virtud del se hiciere, tenga y sea tan cumplido efeto; y para lo mejor cumplir dixeron que se obligavan con sus personas y bienes, Juros y Rentas deste dicho Solar, de haver por bueno y firme y valedero todo quanto en virtud deste Poder se hiciere; y lo otorgaron así, siendo testigos:
El Licenciado Pedro Sáenz, Cura de Ravanera; Cristoval Sáenz de Santa María, Cura y Beneficiado en el lugar de Loezas y Francisco Díaz, vecino de la Villa de San Román, y Familiar del Santo Oficio. Y los otorgantes, a quien yo el Escrivano doy fee conozco, lo firmaron los que savían y por los que no, un testigo = Juan Pinillos = Gerónimo Vidaurreta Tejada = Pedro Sáenz = Pedro Sáenz de Santa María = Juan Sáenz = Prudencio González = Juan Sáenz = Juan de Camberos = Blas González = Pedro Fernández = ante mí Pedro Fernández =
E yo, el dicho Pedro Fernández, Escrivano del Rey nuestro Señor, y desta Villa y Solar de Valdosera y de los Acuerdos y Fhos. Generales della, pressente fuí  y sin derechos lo firmé y signé y entregué originalmente, en testimonio de Verdad,
Pedro Fernández, Escrivano=
La qual dicha Petición, Auto y Poder de suso inserto originalmente bolví a la parte del dicho Señor Juan Bautista Navarrete, Secretario de su Magestad, a que en todo me refiero=
Y en su virtud busque en los Libros de mi Oficio, las Casas y Solares de Nobleza que por el dicho Auto se manda, y en ellos, en el Libro quinto de Blasones, a fojas trescientas y cinquenta y tres, ay un Capítulo del tenor siguiente =
En la vatalla que el Rey Don Ramiro Primero deste nombre, tubo con Castillo de Clavijo, dos leguas de Logroño, sobre la libertad del tributo de las cien doncellas, a un Capitán llamado Sancho Fernández de Tejada, encomendó el Rey Ramiro el gobierno de su exercito, y haviendo, con ayuda de Dios, bencido la dicha batalla, dejó el Rey a este Cavallero Tejada, por Alcayde y frontero de los moros en dos castillos fuertes que ganó a los moros, llamados Clavixo y Biguera.
El qual, como Cavallero baleroso y fiel a su Rey y Señor, defendió con mucho balor las dichas fuerzas y ganó toda la tierra de los enemigos. Y estando en estas Alcaydías, se cassó con Doña Nuño de Guzmán, y de legítimo matrimonio tuvo trece hijos barones con los quales se dió tan buena maña y puso tal diligencia que ganó hasta el Reyno de Aragón, toda la tierra de los moros y la puso en livertad para su Señor el Rey Don Ramiro. Y bista por el Rey su fidelidad y diligencia deste baleroso Capitán, le hizo muchas mercedes, y entre otras en tierra de León le dió una Villa con muy larga Jurisdición; y le dio por acia las dichas partes de conquistas las dos montañas, que la una es Baldosera, que por los muchos osos que en ella havía se llamó assí; y la otra los montes Cardines que después, por el nombre del Señor, se llamaron de Tejada y se llaman oy día =
En la dicha Valdosera hizo este Señor trece casas para bivienda de los dichos sus trece hijos, para que allí vibiesen y estuviesen en servicio de su Rey, y defendiesen la tierra del enemigo y conservasen en hella  a los Chxiptianos como a Católicos como él lo havía hecho. Y mandó que las trece Cassas estuviesen y quedasen sin poderse enaxenar, para cada hijo la suya y sus descendientes, en memoria de hechos tan insignes y memorables; y así el Rey le dio a este Cavallero, el
Blasón y Armas para más gratificación de sus servicios, que es un escudo quarteado, plateado, en quatro quarteles yguales, con una cruz angosta, de oro, que es más ancha a los cavos de los braços, en señal que como religioso Acía, y en el primer quartel deste escudo, en campo de sinople, que es berde, dos torres o castillos, de oro, y de cada uno dellos sale por encima de la torre de el omenaje, una bandera, de plata, y en ella una cruz, de goles, significando la montuosidad de la tierra; en el segundo quartel, en campo açul, dos medias lunas, de plata, las puntas a la mano derecha, y alrededor de las medias lunas, como por orla, treçe estrellas, de oro, por las lunas denotando las muchas Vitorias que de los moros alcançó este Ilustre Capitán, y las banderas que les ganó con las insignias de las medias lunas que ellos tanto usan, y las trece estrellas por los trece hijos con que con tanto resplandor y lealtad sirvió a su Rey y Señor; y en el tercero quartel, en campo de plata, un León, de goles, que es colorado, lengua y dientes y uñas, de oro, con apartamientos de metal, y en el quarto quartel, ansí mesmo en campo de plata, un roble, de sinopla, y a él ligado, un oso, al natural, con una cadena de yerro o arjen, y una orla, de oro, y en ella trece beneras, de azul, en memoria de la Vatalla referida en que se apareció el Glorioso Santiago la noche antes, en sueños, al Rey Ramiro, animándole, y por defuera del Escudo, alrededor, puede traer, el Principal desta Cassa, trece banderas, de açul, cargadas cada una de una media luna, de plata, menguante, que es las puntas abaxo, y el yelmo abierto, y el torcal tinbrado de medio león, como el arriva dicho, y sobre todo, un retulo, con un berso que diçe u sentençia, de una Epístola de Santiago, "Beatificamus eos qui sostinuerunt". El oso y el roble son Armas de Valdosera, de las quales dichas Armas contenidas en el Escudo, como queda dicho, podrán usar los que legítimamente descendieren de las dichas Casas, excepto las banderas que pertenecen, como está dicho, al Principal dellas. Los otros son diferentes apellidos como Tejadas, Íñiguez, Fernández Loberas, Sáenz, Fernández de Mediano, San Clemente y Jalón, que es la principal =
En la dicha Villa de Valdosera Ay un libro que trata de la decendencia y genealogía de esta Casa y ponen los descendientes della, Justicia de Alcalde Mayor y Hordinario con los Diputados y Procuradores, Fiscal y otros Oficios, todos de los Señores que se nombran en las Juntas que se hacen cada año el día de San Felipe y Santiago, y en este Libro no están assentados ni se assientan sino sólo los descendientes legítimos de los dichos Solares. Y este Señorío tiene Término Redondo con Juridiçión Civil y Criminal, Alta y Baja, y Mero y Misto Imperio, el qual dicho término goçan estos con sus ganados, yerva, leña y fusta, y tienen sus renteros y basallos, que les dan rentas de pan, pressentes de aves y tortas en reconocimiento de basallaxe, y en el dicho Libro se halla, que un Cavallero llamado Diego Fernández Tejada, Alcayde que fue de Clavijo; se cassó y tubo çinco hijos y heredó el ser Señor de los Cameros, ganados por buena guerra. Y fundó Mayorazgo en su hijo mayor, y a los quatro hijos que le quedaban les dio armas y cavallo y cincuenta mil maravedís en dinero. Y el uno fue a servir al Rey de Aragón, el otro al Rey de Navarra, y el otro al Rey de León y el otro no se sabe a quién sirvió, mas, parece en el bínculo del Mayorazgo que quedó una Claosola con Condicion Particular, la que todas las beces que estos hermanos, o sus descendientes, biniesen a la Casa principal que hera la de Jalón, fuese el Mayorazgo obligado a darles de comer, a ellos y a sus cavallos y criados, por ocho días.
Después desto el Rey hizo Merçed a Juan Ramírez de Arellano del Señorío de los Cameros y se lo quitaron por fuerza de armas a este Cavallero Tejada, y le quedó solamente la Villa de Tejada y ser Señor, como todos los demás, descendientes del Señorío y Villa de Valdosera.
Después de todo, el quarto hijo que no se savía a quién sirvió, bino a pedir su parte de la partición de los bienes, y del Mayorazgo, sobre lo qual huvo pleyto y se proveyó Juez; y depués los concertaron dándole su parte en la Villa de Valdeosera, siendo condición y bínculo de que no se pudiese acrecentar vecindad, ninguna más de las trece Casas y Solares y Divisas, que así se llaman, de do descienden todos los subcesores, por vía de barón =
Después, la Señora Reyna Doña Ysabel dió Provissión, con los Grandes del Reyno, para que Juan Ramírez de Arellano, Señor de los Cameros, dejase la Villa de Valdosera a los Señores della, que heran de diferentes Nombres y Apellidos, como está dicho, que se havía en ella por fuerça, apoderado; en que los declarava a los tales desçendientes por berdaderos Señores de la Villa, en lo Civil y Criminal, Mero Misto Imperio; la qual está en el Archivo de Terrova. Las quales dichas Armas y Apellido están puestas y escriptas en el Libro Quinto de Blasones, a foxas trescientas y cinquenta y tres.
Y para que dello conste, de pedimento del dicho Señor Secretario, Juan Bautista Navarrete, di la Pressente firmada de mi nombre y sellada con el sello de mis Armas, que es fha. en la Villa de Madrid, a diez y siete días del mes de março de mil y seisçientos y treinta y seis años =
Domingo Gerónimo de Mata = Rey de Armas=
Yo Francisco Testa, Escrivano Mayor del Ayuntamiento desta Noble Villa de Madrid, doy Fee y Testimonio de Verdad, que Domingo Gerónimo de Mata, de quien ba firmada esta Certificación y Linages de Armas y Casas de Valdosera, es Rey de Armas de su Magestad, y como tal usa y exerce el dicho Oficio; y las Fees y Certificaciones que hado y da semexantes a esta, siempre se les ha dado y da entera Fee y Crédito en Juicio y fuera del, y la firma que dice Santiago Gerónimo de Mata, Rey de Armas, es la misma que suele y acostumbra hacer y firmar, porque le he visto escrivir y firmar muchas beces. Y para que dello conste, di la pressente firmada de mi nombre, signada de mi sino y sellada con el sello desta dicha Villa, que para este efeto está en mi poder.
En Madrid, a diez y siete días del mes de março de mil y seiscientos y treinta y seis años = En testimonio de Verdad: Francisco Testa=

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El hombre pasa a través de bosques de símbolos
que le observan con miradas familiares.
(Charles Baudelaire)


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lunes, 7 de diciembre de 2015

SORIA Y LA RIOJA

SORIA Y LA RIOJA

POR D. LUIS PINILLOS Y LAFUENTE

La Rioja es una comarca natural -como La Garriga, La Alcarria o Las Hurdes- , considerada así desde finales del siglo XVI, por lo menos. Su identidad política en el sentido actual, no existió hasta que las formas liberales, la convirtieron en provincia, con su capital en Logroño, el año 1822. La “Comunidad Autónoma de La Rioja”, como hoy se denomina, fue creada el año 1982.
Los que se autoproclamaban y consideraban moradores del “país rioxano”, con anterioridad a aquella fecha, eran en la realidad administrativa sorianos y burgaleses; y hasta allí debían llegarse para resolver todas sus “cuestiones”. A la soriana pertenecía la parte norte de la serranía Ibérica, conocida como: “Tierra de Cameros”, cuyos ríos vierten sus aguas en un mismo común, el Ebro.
La Rioja aparece con letra impresa, en el  capítulo IX del documento: “Práctica y Formulario de la Chancillería de Valladolid” (Año 1667), cuando, al hacer relación de los lugares de donde deben proceder los pretendientes para efectuar la “Diligencia contra la hidalguía de propiedad” menciona, entre otros lugares de España, “…y alguna parte de la Rioja, donde hay las casas de la picina, y de ValdeOsera.
Este documento situa Valdeosera, geográficamente, a mediados del siglo XVII en La Rioja, a la par que da testimonio y refrenda su condición de único Solar Nobiliario Conocido en la Sierra de Cameros.
Los diviseros de él dejaron su impronta, en forma de labra armera, por numerosos lugares de estas tierras riojanas y sorianas. En el libro “Valdeosera, el Solar de las Trece Divisas” se recojen varios ejemplos pero, tras su publicación en 2008, nuevos testimonios siguen apareciendo. He aquí algunos de ellos:
        


Golmayo (Soria).- Blasón del Solar de Valdeosera labrado en piedra arenisca y situado en la fachada sur del edificio de una antigua granja (La Verguilla), hoy en ruina y rodeado de maleza; sobra la cabeza del león que se suma a la corora, aparece la leyenda “Armas de los Díez”.
En el Catastro del Marqués de la Ensenada, figura como propietario de esta granja Don Francisco Díez, (o Díaz).
En el Libro Becerro del Solar de Valdeosera, aparecen: Francisco, José y Agustín Díaz y de Mendoza, vecinos de Soria, hijos de Francisco Díaz de Orenzana, vecino de Soria (donde fue, ya de mancebo) y natural de Villoslada, y Ana María de Mendoza. Nietos, por línea paterna, de Juan Díaz, y María de Orenzana, vecinos de Villoslada. Bisnietos, por la misma línea, de Francisco Díaz, vecino de Villoslada y natural de Jalón de Cameros.
Tomaron posesión de la Divisa “Regajal” del Solar de Valdeosera, el 01-05-1636, Serie 5, Libro 8, Folio 282.




     


Estas tres labras, con la representación de las Armas del Solar de Valdeosera, se encuentran en Santa Cecilia (Soria); vertiente sur de la Sierra de Cameros. Cuentan los vecinos que su original propietario disponía de más de 10.000 ovejas. Datos, sin confirmar, apuntan su propiedad a la misma familia Díez o Díaz, de Golmayo.
  La descripción de este blasón, que viene recogida en el certificado expedido en 1636, al Solar de Valdeosera, por don Domingo Gerónimo de Mata Rey de Armas de Su Majestad Don Felipe IV, al hacer referencia a su cuarto cuartel dice: “… aparece un oso atado al tronco de un roble” y concluye: “El oso y el roble son Armas de Valdeosera”.
Algunas veces, bien por la impericia del cantero, bien por su particular interpretación de la idea que le trasmitieron, puede que el objeto tallado no se ajuste fielmente a lo que, en realidad, debiera representar (en Valladolid, en el museo de los Filipinos hay tallas en marfil donde aparece Cristo con ojos rasgados y lanzada en costado izquierdo). En concreto, y respecto al animal y al árbol del dicho cuarto cuartel, conviene aclarar que se trata de un oso (no un cánido) atado al tronco (no a una rama) de un roble (quercus pedunculata), muy abundante en la zona, que no a un tejo (taxus baccata), muy escaso en ella.
Los Señores del Solar de Valdeosera descienden de Don Sancho Tejada; un apellido cuya etimología, posiblemente, proceda del hecho de haber sustituido por tejas, las lajas de pizarra que cubrían su mansión y de ahí la denominación de “el de la casa tejada” o, simplemente, Tejada; con lo cual sus descendientes llevarían, por derivación, el apelativo de “los Tejadas”. Numerosos autores coinciden en afirmar que: “Tejada es un Linaje castellano, del Solar de Valdeosera (Logroño)”. Y estos mismos señores, diviseros del Solar de Valdeosera, a más de ser propietarios de dicho Solar, también lo son de los montes Cardines, o de Tejada, como lo demuestra la Real Carta Ejecutoria de Doña Isabel II, en base a una Sentencia pronunciada, mandada y firmada por el Sr. D. Prudencio Joaquín de Coca, Juez de Primera Instancia en Torrecilla en Cameros, el 13-11-1845, seguida de otra Real Sentencia dada y publicada por los Señores Presidente y Magistrados de la Sala Segunda, que fue autorizada y legalizada por D. Mariano Blanco Recio, escribano de Cámara de S. M., en la Audiencia Territorial de Burgos, el 24-09-1846, y posterior Real Auto, dado en Burgos el 03-11-1846, que la declaraba por consentida y pasada en autoridad de Cosa Juzgada, que la pertenencia de “las dos montañas, de Valdeosera y los Cardines” a estos Señores Diviseros, moradores de la Villa de Valdeosera, y herederos de la Casa o Linaje de Tejada. Así que cualquier resolución sobre estos términos, para que sea legal, debe de haber sido tomada por ellos.
Lo del tejo -que nunca apareciera en los libros de dicho Solar de Valdeosera hasta, incomprensiblemente, reciente fecha- viene a cuento de que, a mediados del siglo XVIII se comenzó a gestar una fabulosa argucia basada en una leyenda, con visos de realidad del caballero Diego Pérez de Vargas, que en la conquista de Sevilla (1248) rompió su espada y desgajando una rama de olivo (en éste caso de un tejo), la emprendió a golpes contra una tropa de moros, no dejando uno sano. Sus compañeros le jaleaban al grito de ¡¡Machuca, Vargas Machuca!! De ahí el nuevo apellido para él y sus descendientes”. Historia que ya sacara a relucir Don Miguel de Cervantes, en el capítulo VIII de su obra “El ingenioso hidalgo Don Quixote de la Mancha”, publicada en 1605. Al parecer, alguien particularmente interesado, intenta que esta patraña pueda ser considerada institucionalmente como un Bien de Interés Cultural de carácter inmaterial de La Rioja. Si tan rocambolesco supuesto fuera tomado en serio por los responsables oficiales, y el proyecto siguiera adelante, su declaración podría llegar a resultar un choteo nacional.
Etimológicamente, el vocablo formado por derivación del primitivo denominado tejo, sería tejoda, y los que se dicen descender de un señor que masacraba moros blandiendo una rama de éste árbol debieran, en buena lógica, ser apellidados “Tejodas”. Cuestión semántica.


Logroño, 10-03-2014