Ritual de Tomar el Fresco:
Sociabilidad y Cultura de Nuestros Pueblos
<> El Ayuntamiento de Algar -un pueblo de Cádiz- pide declarar la “charla al fresco” Patrimonio Inmaterial de la Humanidad. Esta
noticia me ha hecho recordar los tiempos en que los vecinos de las viviendas
(hoy desaparecidas) de la calle Norte (Logroño), teníamos la costumbre de salir
a la calle a ‘tomar el fresco’ y a departir.
<> Los adolescentes
íbamos a la fuente de San Gregorio (igualmente desaparecida) y traíamos agua
fresca en dos botijos. Uno de ellos se vaciaba, siempre, en el trayecto de
vuelta, mitigando la sed de cuantos solicitaban un trago.
<> De vez en cuando
un fogonazo iluminaba alguna fachada; claro indicio de que ese vecino estaba “pescando”. Lo de pescar consistía, en
conectar dos cables a los conductores (fase y neutro) del tendido eléctrico que
pasaba paralelo frente a la fachada, y así, disponer de energía gratuita. Un
tertuliano comentó de otro vecino que, usando un “cangrejo”, se le fue la mano y la lectura del contador era
inferior a la del mes anterior. Cosas de la posguerra.
<> Corría el año 1959. Un aparato de radio proporcionaba música y noticias. En un
determinado momento, suena una jota y anuncian el programa: “Una bengala en la noche”. El locutor
dice: ¡Ahora nos vamos a Logroño para
felicitar a don Luis Pinillos Lafuente! ¡El afortunado ganador de un premio
concedido por Tabacalera!
<> ¡Tierra, trágame!
Ocurrió que, bajo el raspador de una caja de cerillas descubrí, unos días
antes, tres cruces rojas y con ello conseguí un premio de 500 pesetas (del cual
nada dije en casa). Habiendo sido descubierto, confesé humildemente, el destino
que había dado a ese dinero: la compra de un libro de matemáticas (que adquirí
-a mejor precio que nuevo- a un compañero del curso anterior, y aún lo tengo) y
el resto; fundido junto con cinco
compañeros (y sin embargo, amigos) de la entonces Escuela de Peritos
Industriales. La cosa no pasó de ahí, pero aprendí la moraleja: ¡Si no quieres
que se sepa la pifia… no la hagas! En mi descargo diré, que durante los
estudios trabajaba en los meses de verano, y los sábados le decía a la “seña” Rosario ¡Madre, toma, la semana!
y los domingos ¡Madre, dame la paga!
<> Hoy en día, en pleno
siglo XXI, salir a tomar el fresco puede ser causa de una sanción. Sería
suficiente con que, en la papeleta de multa, el agente pusiera: “Por obstaculizar el paso de viandantes”.
Claro, es que ahora estamos en democracia y entonces era una dictadura.
Luis Pinillos Lafuente
Publicado
por: Trece Divisas de Valdeosera
Miércoles,
8 de julio de 2026
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